Spots alegres y con humor: cómo es la nueva estrategia de comunicación del Gobierno para la pandemia

Los casos positivos de coronavirus volvieron a subir y se multiplican las escenas en las que no se respetan los cuidados mínimos. El Gobierno cambió el foco y apostó a piezas humorísticas. La opinión de los especialistas.

Tras un retroceso paulatino en la cantidad de casos positivos de coronavirus a partir de octubre, diciembre comenzó a mostrar un nuevo aumento en los contagios y fallecimientos. Pero, a diferencia de etapas anteriores, se multiplican las imágenes de fiestas multitudinarias y la falta de cuidado en amplios sectores de la ciudadanía. Ante este escenario, el Gobierno evalúa nuevas restricciones.

Y también lanzó una nueva ofensiva comunicacional. Ayer, el gobierno nacional lanzó un spot llamado “Cuidadanía , en el que recurren al humor para promover los cuidados relativos al virus. El gobierno de la provincia de Buenos Aires hizo lo propio: sacó un jingle al ritmo de “Aserejé para promover los cuidados, sobre todo en las vacaciones en la costa atlántica. ¿Puede ser una buena estrategia para mitigar los contagios?

Para Luciano Elizalde, director de la Maestría en Gestión de la Comunicación en las Organizaciones de la Universidad Austral, es “un intento de cambiar el tono de la campaña. Los dos videos cambian la relación entre el hablante y el oyente modelo. Pero tiene el riesgo de que se banalice la pandemia, lo que es peligroso .

Adriana Amado, presidenta de Infociudadana, marca que estos nuevos spots tienen algo en común “con las piezas anteriores que eran dramáticas: le hablan al díscolo. Se orienta la comunicación al que no cumple, y de esta forma se amplifica el incumplimiento. Es un efecto paradójico . Según su visión, buena parte de la población requiere orientación práctica y sencilla, y las piezas no están orientadas hacia allí.

Mario Riorda, presidente de la Asociación Latinoamericana de Investigadores en Campañas Electorales, apunta que una campaña no puede ser juzgada solo por una serie de videos, sino que debe analizarse de forma integral. Por eso es que hay que evaluar su coherencia “entre los spots, las acciones discursivas de los liderazgos, las políticas sanitarias, de seguridad y turísticas, y ahí tendremos una idea de qué tan buena o mala es la comunicación . De esta forma, ejemplifica que “si tenés spots simpáticos, pero tus liderazgos hablan de toque de queda sanitario, no hay coherencia .

Al analizar estos casi diez meses de comunicación de pandemia, Riorda distingue tres etapas. Durante la primera, “el éxito se plegó al exitismo al inicio de la cuarentena. Los liderazgos es pusieron en pose de superhéroes como gestores de la crisis, pero se abandonó la concientización del riesgo como un fenómeno de construcción social .

La segunda etapa, analiza,  “arranca con Vicentin. Rompe el consenso sanitario e instala el sesgo de confirmación por el que la atención del riesgo pasó a estar supeditada al filtro ideológico partidario . En ese período, según su visión, “recrudece la ineficiencia comunicacional de los oficialismos y el oportunismo peligroso de las oposiciones .

La etapa actual se inicia, para Riorda, con el velorio de Maradona y se caracteriza por el anuncio de la campaña de vacunación y un efecto de relajamiento sostenido por una comunicación optimista. “Es como que los gobernantes bajaron los brazos. En esta etapa comienza el verano y pareciera que comienza otro ciclo con una comunicación estival centrada en protocolos, muy incipiente todavía , agrega.

Sobre la falta de protocolos y de cuidados que se ven en la actualidad, Elizalde cree que una campaña de comunicación no podrá modificarlo, sino que tiene que estar acompañado de otros mecanismos que muestren resultados. “Se han generado expectativas que no se han cumplido. Por eso bajan la credibilidad y la confianza y la comunicación queda superada , analiza.

Además, cree que en este escenario hay parte de la población que no percibe los riesgos, y que sobre eso sí se puede actuar a nivel comunicacional. Según su visión, se trata de “construir o deconstruir temor. Por ejemplo, a determinadas horas es malo tomar sol. Pero no exponerte nada al sol también puede ser malo. La comunicación de riesgo busca ese equilibro. Pero no se soluciona en el corto plazo, es una maratón .

Amado, por su parte, refuerza la necesidad de brindar recomendaciones concretas y de la consonancia en los mensajes y las actuaciones oficiales. En este punto, ejemplifica con las aglomeraciones de personas que se dieron en el marco de la legalización del aborto frente al Congreso. “Allí hubo responsabilidad del Gobierno: se podría haber tomado como una campaña más. Nos interesa la vida, demos el ejemplo. Pero eso no sucedió , considera.

En este sentido, relativiza el peso de lo simbólico a nivel comunicacional, que se puede producir en el largo plazo. “Acá es más importante lo actitudinal y emocional, se necesita actuar con urgencia. Órdenes simples que sean coherentes. Que el presidente y el guardia de seguridad estén haciendo lo mismo, con los mismos cuidados. No es momento para mensajes contradictorios , finaliza.

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