Wado, el cerebro que oficia de puente entre Cristina y Alberto Fernández

Wado De Pedro, el puente de Cristina a Alberto y el cerebro que habla con Todos

Vinculado a los derechos humanos, La Cámpora y el mundo de la Justicia, el diputado nacional es la persona elegida para comandar la relación con gobernadores y la caja de asistencia financiera a las provincias desde el Ministerio del Interior.

Apenas un conocido de Alberto Fernández hasta la dura derrota electoral en las elecciones legislativas de 2017, Eduardo "Wado" De Pedro entró a la órbita de dirigentes cercanos al presidente electo con la misma velocidad en que éste recompuso su relación con Cristina Fernández de Kirchner y fue ungido, a la postre,  como el elegido para enfrentar y derrotar a Mauricio Macri en las urnas.

La fidelidad a Cristina, la confianza construida con Alberto y su entendimiento con Sergio Massa le permitirán asumir a partir del 10 de diciembre la relación de las provincias con el Gobierno nacional a través del Ministerio del Interior, una cartera cuya fisonomía cambiará drásticamente y dejará de ocuparse de la obra pública y la política de vivienda y hábitat, pero que mantendrá el perfil dialoguista para con los gobernadores y el manejo de los sensibles, discrecionales y siempre polémicos Aportes del Tesoro Nacional (ATN).

Con 43 años, De Pedro vuelve al Poder Ejecutivo tras una breve experiencia en el epílogo del segundo mandato cristinista, cuando ejerció como Secretario General de la Presidencia, en 2015, tras cumplir cuatro años de labor parlamentaria en Diputados.

Seguiremos militando con tu ejemplo y el de Néstor como bandera. Gracias Cristina #SiempreConVos pic.twitter.com/P5BcPVh6sv

— Wado de Pedro (@wadodecorrido) December 10, 2015

"Wado", como todos lo conocen en Mercedes, el lugar de su infancia, llegó catapultado a la política luego de militar en la Agrupación H.I.J.O.S. desde sus orígenes. Su padre, Enrique De Pedro, fue un activo militante en Montoneros y la Juventud Peronista que dejó la vida en un retén policial un año después del golpe de Estado de 1976, mientras su madre, Lucila Révora, fue secuestrada por un grupo de tareas y nunca regresó. 

A la par con su instrucción en Derecho en la Universidad de Buenos Aires, De Pedro militó en el sindicato de los Judiciales y fue secretario de Julio Piumato. Antes de entrar en la esfera pública, comandó un estudio jurídico junto a su amigo Julián Álvarez, a la par que crecía con bajo perfil dentro de La Cámpora. Su relación con Máximo Kirchner le permitió acercarse a la entonces presidenta, y en 2009 convertirse en vicepresidente de Aerolíneas Argentinas, y dos años después llegar a la cámara baja por la provincia de Buenos Aires.

En 2014, apalancado por el aprecio de sus colegas a su formación académica (abogado con máster en Políticas Públicas) De Pedro fue elegido miembro del Consejo de la Magistratura y, el mismo año, vicepresidente del Consejo Nacional Justicialista. En ambos lugares, tejió relaciones con el Poder Judicial y las principales espadas del peronismo y el kirchnerismo a lo largo y ancho del país, lo cual acentuó en campaña como integrante de la Mesa de Acción Política del PJ.

Poco conocido es su diálogo con figuras del sector empresario, al que también se ha acercado intentando morigerar las furibundas críticas hacia La Cámpora y el núcleo duro K. Aunque poco se sabe, él también es un empresario agropecuario, asociado a sus hermanos de crianza, los Ustarroz, a través de Ustare S.A y Dos Luceros S.A.

Alberto presidente, Cristina vicepresidenta. Elegidos por el pueblo, proclamados por la Asamblea Legislativa. Desde el 10 de diciembre, entre todos, vamos a poner a la Argentina de pie. pic.twitter.com/UiV0a6568y

— Wado de Pedro (@wadodecorrido) November 13, 2019
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