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"Vamos a restablecer las relaciones normales y adultas con España"

Buscará la vuelta de las inversiones españolas y la venta de biodiésel a ese país. Asume la mala gestión de Repsol pero critica la expropiación de YPF porque se pagó en lugar de cobrar

 

El peronista Ramón Puerta tiene el récord de haber sido presidente del país por apenas 48 horas, durante los aciagos días de diciembre de 2001 en los que la partida en helicóptero de Fernando de la Rúa generó una retahíla de cinco jefe de Estados distintos en una semana. Pero también fue gobernador de Entre Ríos y varias veces legislador. Dice que sigue alineado detrás de Sergio Massa, propone una reestructuración amplia del peronismo y jura que no pegó el salto hacia el PRO, pese a que su amigo, Mauricio Macri, lo designó al frente de una embajada clave: la de España. En en una entrevista con El Cronista, Puerta adelantó que su principal tarea será la de restablecer las relaciones con la madre patria, dañadas a partir de la nacionalización de YPF. Se muestra optimista y como ejemplo remarca que la visita al país que concretará hoy el canciller español José Manuel García Margallo será la tercera desde que asumió el nuevo gobierno en diciembre. El funcionario ibérico participará por la mañana de un seminario sobre inversiones organizado por la Cámara Española de Comercio de Argentina (CECRA), en el que disertará junto al ministro de Hacienda, Alfonso de Prat-Gay, y su colega argentina, Susana Malcorra.

–¿Cómo será el plan para recomponer la relación bilateral?

–Tuvimos un largo periodo de 20 años, entre 1992 y 2012, de intenso intercambio económico, con inversiones españolas en el país y crecimiento de las exportaciones. Este ciclo se corta abruptamente con la expropiación de Repsol. A partir de ahí, el biodiésel argentino, que entraba a Europa a través de España, dejó de exportarse. Y las relaciones se complicaron enormemente. El primer paso será restablecer relaciones normales y adultas, como corresponde a dos países que tienen 500 años de existencia en común.

–La política K fue brutal con el caso YPF pero el gerenciamiento de algunas firmas españolas como Repsol con la petrolera o Marsans con Aerolíneas, fue malo.

–El contrato que ligaba a Repsol con YPF tenía reglas bien claras. La gestión anterior necesitaba no subir el precio del combustible y la empresa no hizo las inversiones que debía. Se acumuló un incumplimiento muy grande. Acá hubo una avivada de ambas partes, que terminó con la ley de expropiación, dañando la relación de dos países. El gobierno tendría que haber rescindido el contrato pero nunca expropiar, porque le dio al incumplidor derechos para reclamar. En lugar de pagar 5000 millones de dólares tendríamos que haber cobrado por el incumplimiento del contrato. No sólo hay que echarle la culpa al sector privado cuando el Estado tiene el poder supremo de hacer cumplir las reglas. Con esto no quiero justificar el incumplimiento de Repsol. Tampoco justifico la expropiación. Como legislador voté en contra con estos argumentos.

–¿Cuándo irá Macri a España?

–Mi deseo es que sea la primera visita de Estado. Pero ese país aún no eligió nuevo gobierno y sería un error apurarla.

–Usted es amigo de Macri. ¿Se volvió un peronista PRO?

–Yo no fui designado por mi amistad con Macri ni tampoco me pasé al PRO. No soy peronista del Perón del ‘50, sino del partido que se actualiza cuando este hombre vuelve de Europa más parecido a Charles de Gaulle que a Benito Musolini. Hay que ubicarse en las épocas. El peronismo que me seduce es el que después de la derrota del 30 de octubre de 1983 se rearma con la renovación y le da a la argentina el éxito contra la inflación.

–Ese es el menemismo...

–Es el peronismo. Menem fue elegido en una interna que hoy resulta envidiable ante tanto elección a dedo. Mi candidato perdió, era (Antonio) Cafiero. Pero quiero que esta democracia vuelva al partido. No he sido menemista, soy amigo de Mauricio pero no soy macrista y he aceptado la embajada en España para representar a todos los argentinos como un hombre del peronismo no contaminado por el kirchnerismo.


"Massa es el mejor candidato"

–¿Sigue vivo el kirchnerismo?

–El kirchnerismo no es peronismo. Lamentablemente se alimentó de compañeros y correligionarios y destruyó al partido y a la UCR. Hoy sólo son kirchneristas Cristina, Máximo y Alicia.

–Pero con la excusa de que el peronismo es un movimiento siempre se acomoda para el lado que calienta el sol...

–El peronismo se caracteriza por ser fuerza de vanguardia y ese dinamismo no fue zigzagueante sino con saltos hacia delante. El kirchnerismo atrasó 70 años. Adhirió a decisiones de la década del 50 que fracasaron, como el control de precios, el aislamiento del mundo y la furia con el que piensa distinto.

–¿El peronismo hoy está más cerca de Massa o de Urtubey?

–Massa es el mejor candidato. La ventaja de Sergio es que rompió con el kirchnerismo cuando este estaba en el poder. Urtubey lo hizo cuando se terminó el mandato. Igual, bienvenido sea.

–¿Y a Massa lo van a dejar entrar al peronismo?–

El está en el peronismo y el año pasado nos representó con 5 millones de votos. Nadie puede decir quien entra y quién no. El peronismo debe reorganizarse desde cero. Yo soy partidario incluso de la afiliación al partido y del cambio de la denominación. Es la única forma de demostrar los cambios de fondo.