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"Una reforma tributaria es más fácil cuando hay superávit fiscal"

Entiende que si se piensa en bajar contribuciones y aumentar el número de contribuyentes, hay que convencer de que es una baja perdurable en el tiempo

Juan Luis Bour es un economista especialista en cuestiones laborales

Juan Luis Bour es un economista especialista en cuestiones laborales

A Juan Luis Bour, economista jefe de FIEL y especialista en cuestiones laborales, le parece correcta la discusión que plantea el Gobierno, de bajar los impuestos al trabajo dentro de un esquema de reforma tributaria. "Es mejor pensar en reducir impuestos a los factores que los que gravan al consumo", sostuvo. Sin embargo, advirtió que para implementar estas modificaciones es fundamental la credibilidad que transmitan. Y, en ese sentido, agregó un factor que ayudaría en hacer confiable una reforma en este sentido: partir de una situación de equilibrio fiscal o de superávit, que dé margen de bajar impuestos y no corregir la norma por falta de recursos.

- ¿Qué opina sobre las posibilidad de bajar los impuestos al trabajo, tal como dijo Nicolás Dujovne?
- Si hay que hacer una revisión del sistema tributario, sin dudas que hay que tener en cuenta la carga sobre el factor trabajo. Es mejor pensar en reducir impuestos a los factores que los que gravan al consumo. Desde el punto de vista del equilibrio en general hay muchos que piden bajar el impuesto al consumo, pero atenta contra el ahorro. Me parece bien que se plantee discusión de los altos costos, de la competitividad de las empresas. Para financiarlo, se puede ir subiendo otros impuestos, que no es muy popular, y, limitar el gasto, por no decir bajarlo.

- ¿Habría margen para subir impuestos?
- Con una presión tributaria del 40%, es cada vez más chico el margen. El gasto público consolidado, con todos los niveles de Gobierno, está arriba del 40% del PBI. Si bien una parte se financia con inflación y otra con deuda, otro finalmente son los impuestos. Entonces es difícil encontrar buenos impuestos que ya no se hayan aplicado. Pero la prioridad planteada por el ministro es razonable. Es una forma de empezar a tratar este tema más de fondo. En un inicio plantea costo laboral, pero está metiendo el tema también de la productividad, como así también la discusión del gasto público. En algún momento se puede empezar a discutir el costo por unidad de producto. También la prima por riesgos laborales que hoy está 3,7 cuando era antes en torno a 1,5. Se están poniendo muchos temas sobre la mesa.

- Una baja en los impuestos al trabajo, ¿podría desfinanciar el sistema previsional?
- El sistema lo desfinanciaste cuando pasaste de 3,5 millones a más de 7 millones de pensiones no contributivas. Lo hizo el gobierno anterior y ahora este, cuando decidió aumentar las pensiones no contributivas. Ya está desfinanciado.

- El Gobierno dice que lo que busca es bajar la informalidad. ¿Sirve?
- Si se piensa en bajar contribuciones, no los vas a financiar con reducción de evasión. Aumentar el número de contribuyentes no siempre pasa. Para que ocurra hay con convencer de que es una baja perdurable en el tiempo. Puede ayudar un blanqueo laboral, pero no se puede dar por seguro.

- ¿Qué se puede aprender de otros intentos similares en la Argentina?
- En general la experiencia argentina no es muy buena del pasado porque fueron bajas transitorias y no creíbles. Es importante la credibilidad para que funcione y efectivamente entre gente al sistema. Seguramente un proceso gradual sea mejor. Otro punto que marca la experiencia en el mundo es que se puede hacer pero partiendo de una situación de equilibrio o superávit, no de déficit. Si se hace reforma tributaria es más fácil cuando hay superávit con 3%, por ejemplo, porque si se pierde un punto, aún hay holgura, que si se parte de déficit de 4 puntos del producto. Es decir, con superávit hay espacio para hacerlo y se vuelve creíble.