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Una detención emblemática que causó un tsunami al interior del peronismo

Sin esperar la condena, diputados del FpV, el PJ y La Cámpora salieron a despegarse de López. A diferencia de Báez, el escándalo amenaza con salpicar toda la obra pública kirchnerista

Fajos de billetes descubiertos en poder de José López

Fajos de billetes descubiertos en poder de José López

Suele decirse que el peronista sólo acompaña hasta la puerta del cementerio. En el caso del detenido José López, el PJ lo abandonó en la entrada del convento donde fue pescado in fraganti con u$s 8,5 millones.

Temiendo que el caso del ex secretario de Obras Públicas puede convertise en un símbolo aún más peligroso que Lázaro Báez para el status quo de la política, no sólo para su ex jefe Julio de Vido, por no ser un outsider como el empresario, las distintas aristas del antiguo oficialismo salieron a condenar la corrupción. Desde el bloque de Diputados del FpV-PJ, hasta el renovado justicialismo a nivel nacional y La Cámpora, apuntaron contra el actual parladiputado, sin deslizar siquiera la presunción de inocencia.

"Un tsunami". A la misma metáfora apelaban ayer diversos actores, con ópticas con ciertos matices de la última década, del heterogéneo Frente para la Victoria. Con bronca. No por la detención en sí del ex funcionario: por el momento político en el que ocurrió, con una Casa Rosada que cada día debía defenderse.

"Veníamos de contragolpe, con dos delanteros y en una jugada terminamos los 11 metidos adentro de nuestro arco", era la analogía futbolística que se repetía ayer en el Congreso, minutos antes de que el bloque que comanda el diputado Héctor Recalde difundiera un comunicado sobre López, semánticamente hábil su escriba que no menciona a López.

"Los bloques de diputados nacionales y del Parlasur del FPV-PJ expresan su más enérgico repudio a la conducta de cualquier actual o ex funcionario público, con prescindencia de su pertenencia política, en cuanto a la tenencia de dinero no declarado, en el país o en el exterior", comienza el texto firmado por el jefe de la bancada, que incluye a De Vido.

El PJ también, en su repudio, intentó contrastar con los Panamá Papers: "Así como nos preocupa este episodio de reciente conocimiento, también lo hacen algunos hechos relacionados con evasión y ocultamiento de cuentas bancarias", reza el comunicado de José Luis Gioja.

La agrupación de Máximo Kirchner fue la que menos pudo ocultar su desazón por el momento del golpe (político). "Quienes formamos parte de La Cámpora repudiamos la conducta del señor José López, quien habiendo tenido la oportunidad de contribuir al crecimiento de un proyecto político transformador eligió dañarlo, perjudicando con su accionar no solo a sus simpatizantes sino al conjunto del pueblo", declararon en un comunicado.

Y agregaron, sobre el ex funcionario que asumió en 2003: "Pertenecer a un movimiento que se plantea como objetivo central el mejoramiento de las condiciones de vida de los sectores populares no puede ser un mero acto declamativo o una foto en un cartel: es una forma de vivir y un compromiso para toda la vida".

Como López fue parte del mecanismo nestorista del reparto del poder (y del dinero), aceitado por De Vido desde el ministerio de Planificación, el cristinismo (que no tuvo cargos ejecutivos en la última década) cree salir bastante indemne del escándalo. Por eso fue un (aún) camporista, el diputado bonaerense José Ottavis, uno de los primeros en opinar: "¿Saben por qué perdimos las elecciones? Por los José López", fue su autocrítica.

En cambio, en el peronismo, de ayer y de hoy, un López preso causó más conmoción que la novela judicial de la familia Báez. "Intendentes, gobernadores, legisladores, todos tienen una foto con José...¿Quién tenía una con Lázaro? Sólo Cristina", se lamentaban ayer en el justicialismo. El fantasma de la corrupción ahora amenaza con trasladarse a toda la obra pública K: la que ellos inauguraron entre sonrisas en los últimos años.