Un respirador para las pymes y el empleo: 20 medidas para la recuperación

Asistimos estos días a una situación coyuntural extraordinaria, en el marco de una economía recesiva, a la que se le sumaron una pandemia inesperada y una cuarentena que no dejó escapatoria.

Entre dudas e incertidumbre, nuestras pymes fueron las más afectadas. Se paró el aparato productivo, salvo en las industrias esenciales. Según una encuesta realizada por CAME al inicio de la cuarentena, casi el 60% de las pymes se endeudó debido a la pandemia y el 46% de las empresas consultadas en la encuesta no podrá hacer frente a estas deudas. Se estima que más de 100.000 pymes, 250 empresas medianas y decenas de empresas grandes pueden quebrar o cerrar: vamos camino a perder un millón de empleos.

Los gobiernos, a veces desestimando la integralidad, se debatieron entre dilemas sanitarios y económicos, aplicando acciones paliativas que resultaron muy necesarias pero no suficientes.

En este contexto, un grupo de economistas, tributaristas y empresarios, en el marco de la Red ConstiTuya y con fuerte mirada federal, elaboramos un documento con 20 propuestas para reactivar la producción y el empleo. El objetivo es aportar soluciones concretas para facilitar el acceso a bolsones de liquidez de las empresas, con foco en las pymes, y también a lograr más solvencia a través de mecanismos para ayudar a que inversores privados financien a empresas con problemas financieros. Se trata de medidas complementarias a los esfuerzos del Gobierno, que tienen nulo o muy bajo impacto fiscal y que en general no requieren pasar por el Congreso.

De las 20 recomendaciones, algunas se enfocan en poder dar liquidez a las pymes, que es el talón de Aquiles en momentos tan complejos, donde no hay acceso a crédito. Una propuesta apunta a bajar el plazo para la aceptación tácita las facturas de crédito electrónica ("FCE"), de 30 a 15 días. Para dar mayor profundidad al mercado de este instrumento, otra propuesta es considerar a este tipo de facturas como instrumentos pyme, y ser avaladas por una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR). También proponemos que las SGR no tengan que exigir contragarantías adicionales a las pymes cuando el pagador de este tipo de factura sea un "Gran Pagador" según lo define la AFIP; de esta forma se pueden avalar FCE por hasta 1 vez el fondo de riesgo integrado de cada SGR.

Proponemos el débito automático del importe de la factura de crédito electrónica: las grandes empresas no tienen costumbre de pagar a la Caja de Valores, hacerlo vía débito automático haría más práctico el sistema.

Otra propuesta para facilitar el uso de créditos fiscales de empresas pasa por consolidar cuentas tributarias: que todas las deudas y créditos impositivos se consoliden en una sola cuenta para que cualquier crédito pueda ser usado para el pago deudas impositivas.

En el trabajo sugerimos la cesión de créditos fiscales: ante la confirmación de saldo a favor por parte de la AFIP y que eso pueda volverse un valor negociable en un mercado secundario. Otra cuestión es la tokenización de créditos fiscales, es decir, que el crédito fiscal sea representado en un activo digital blockchain de manera de permitir su fraccionamiento y utilización entre los diversos participantes de la economía mediante billeteras electrónicas; y una tercera tiene que ver con adoptar medidas para establecer procedimientos de devolución automática con plazos perentorios para impugnar de los saldos a favor de libre disponibilidad del IVA.

Creemos que es importante derogar regímenes de recaudación anticipada del Impuesto sobre los Ingresos Brutos. Los saldos a favor de este impuesto constituyen un activo inmovilizado para los contribuyentes, que el paso del tiempo evapora y derrite quitándole a las empresas la disponibilidad para hacer frente a otros compromisos tributarios o canalizarlos en inversiones.

Respecto de la solvencia, sugerimos que se otorgue privilegio a nuevos acreedores que prestan a empresas que están en convocatoria de acreedores o APE (Acuerdo Preventivo Extrajudicial), para acceder así a nuevo financiamiento y evitar la quiebra de la empresa.

También recomendamos que los acreedores de todo deudor con dificultades económicas o financieras puedan, a los efectos de permitir la obtención de capital de trabajo por parte del deudor, pactar la subordinación de sus respectivos créditos.

Estas son algunas de las 20 cuestiones que abordamos y que fueron desarrolladas pensando expresamente en los "cuellos de botella" prioritarios que enfrentan las pymes para evitar quiebras o despidos. Con una mirada propositiva, desde ConstiTuya queremos crear puentes para el diálogo entre el aparato productivo y los decisores políticos, mediante propuestas de fácil implementación, transversales y profundas de cara a los desafíos que a todos nos afectan.

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