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Un fallo dio beneficios de reorganización empresaria aún si se pasan plazos

por  D.O.

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En un reciente fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal que quedó firme, se debatió el carácter de los requisitos de publicidad e inscripción en el caso de reorganizaciones societarias y cómo influyen las demoras que suelen verificarse en el cumplimiento de los mismos respecto de los beneficios impositivos previstos en la ley de Impuesto a las Ganancias para esos movimientos societarios para dar mayor eficacia al trabajo. Los jueces llegaron a la conclusión de que no se podían negar los beneficios por un requisito como el plazo, al que calificaron de secundario, si se cumplió con el requisito esencial, que es la inscripción en la Comisión Nacional de Valores (CNV).
El fallo fue dictado en la causa Cresud, en la que el contribuyente había planteado la nulidad de un acto administrativo de la AFIP a través del cual el organismo había denegado la comunicación de reorganización societaria libre de impuestos correspondiente a la fusión por absorción entre el contribuyente y el patrimonio escindido de otra empresa. El fundamento de dicha denegatoria era que el contribuyente había omitido acreditar y presentar dentro del plazo de 2 años contados a partir de la fecha de la reorganización, las constancias relativas a la aprobación de la fusión por parte de la CNV y su inscripción ante la Inspección General de Justicia (IGJ). Tales constancias fueron obtenidas durante el trámite del proceso judicial (aproximadamente a 4 años de la reorganización societaria) y, una vez presentadas en sede judicial, motivaron que el juez de primera instancia decidiera que la cuestión discutida había devenido en abstracta y que, en consecuencia, resultaba inoficioso dictar un pronunciamiento sobre el planteo efectuado por el contribuyente, explicó Nicolás Scalone, de Jebsen & Co.
La sentencia de primera instancia fue apelada tanto por el contribuyente como por la AFIP. El contribuyente fundó su apelación en que, a su criterio, era necesario un pronunciamiento judicial expreso que declarara la nulidad del acto administrativo, ya que de lo contrario los efectos de éste subsistirían y el contribuyente no podría obtener los beneficios impositivos previstos por la Ley de Impuesto a las Ganancias para la reorganización societaria. Esos beneficios son, sustancialmente, no gravabilidad de resultados originados en la misma y traslado de derechos y obligaciones fiscales a la empresa continuadora.
Por su parte, la AFIP adujo que no se había considerado que el contribuyente no había solicitado la ampliación de plazo excepcional prevista en sus reglamentaciones para acreditar la aprobación de la fusión y que sería posible hacer renacer en instancia judicial los beneficios impositivos que se encontraban ya fenecidos, indicó Scalone.
La Sala V de la Cámara (con disidencia parcial de uno de sus integrantes) hizo lugar al recurso de apelación interpuesto por el contribuyente y dejó sin efecto el acto administrativo de AFIP. El voto mayoritario consideró que mantener el acto administrativo impugnado era un despropósito, ya que implicaba hacer prevaler un elemento secundario (plazo) frente a requisitos esenciales (como la aprobación de la fusión por la CNV), y que el carácter declarativo de la referida aprobación importaba un vicio en los antecedentes de hecho considerados por la AFIP al momento de dictar el acto administrativo.
El criterio sentado por la Cámara en este precedente resulta de interés habida cuenta que en la práctica no sólo los trámites de autorización de reorganizaciones societarias por parte de organismos de contralor (en este caso, la CNV) sino también los de inscripción de las mismas ante la Inspección General de Justicia o el Registro Público de Comercio suelen demandar un tiempo prolongado, concluyó Scalone.