Trump anunció que repone aranceles al acero y al aluminio de Argentina y Brasil

El argumento es que la devaluación del peso -y el real- beneficia a empresas de Argentina y Brasil, perjudicando a los "farmers" de EE.UU. Un nuevo capítulo de la estrategia de golpear para negociar.

Sin decir agua va y por la vía que más le gusta y mejor maneja, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tuiteó su decisión de imponer nuevamente aranceles a las importaciones de acero y aluminio, pero esta vez sólo a los bienes made in Argentina y Brasil.

El argumento es que en los últimos tiempos hubo una "masiva devaluación" de las monedas de ambos países, algo que considera que "no es bueno para nuestros farmers" (agricultores), escribió el mandatario. Frente a ello, declaró que restablecerá "con efecto inmediato" los aranceles a pagar por "todo el acero y el aluminio que se envíe a Estados Unidos desde esos países".

Más allá de la dura frase, lo cierto es que al cierre de esta edición no se conocía ninguna medida administrativa que ponga en vigencia el deseo presidencial. Pero el tuit generó un efecto semejante a haber pateado un hormiguero. Las empresas involucradas -Tenaris, Aluar, y en menor medida Ternium y Acindar- intentaron sin éxito tener precisiones sobre la medida.

El ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, pidió comunicarse en forma urgente con Wilbur Ross, secretario de Comercio de Estados Unidos, en tanto que el canciller Jorge Faurie, intentó abrir un canal de diálogo con el vice Chairman del United States Trade of Representative (USTR).

Desde el Ministerio de Producción destacaron que "están avanzando en gestiones con el gobierno brasileño para definir una posición y acciones conjuntas", al tiempo que tomó contacto con los referentes del sector privado "para trabajar sobre el impacto que podría ocasionar en sus exportaciones".

Según datos que maneja el Gobierno, la medida tendría impacto en unos u$s 700 millones anuales entre acero y aluminio. En lo que va del año "se realizaron ventas por más de u$s 520 millones", apuntó un comunicado de la cartera de Producción.

En declaraciones radiales; Javier Madanes Quintanilla, accionista mayoritario de Aluar, se refirió al impacto que podría tener la medida en la plantilla de personal. Teniendo en cuenta que la compañía exporta a EE.UU el 40% de sus ventas externas señaló que espera "no tener que poner en riesgo 1750 puestos de trabajo, que es la mitad del personal de la empresa".

Para el empresario y la Cámara Argentina del Acero, la aplicación de reintegros ($3 por dólar) y la baja de reintegros de exportación (iban del 4% al 6%) a productos de alto valor agregado en septiembre pasado, son parte del problema porque le han quitado herramientas al sector para defenderse de este tipo de políticas proteccionistas (ver pág 6).

Hay que recordar que el retorno de los aranceles, de 25% en el caso del acero y 10% en aluminio, vuelven a foja cero el acuerdo logrado en mayo de 2018, cuando el gobierno argentino había logrado que se excluya al país de la medida, en el marco de la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962. Allí se convino el ingreso sin arancel de 180.000 toneladas anuales de acero y aluminio.

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