Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Tras la vuelta de Cristina, el peronismo se endurece y marcha con los gremios

La nueva conducción del PJ nacional bajo los "moderados" Gioja y Scioli adoptó un nuevo tono crítico frente a la Casa Rosada. Razones: efecto CFK, fin de ‘luna de miel’ y su interna

Gioja, Scioli e Insfrán avanzan en el rearmado del justicialismo

Gioja, Scioli e Insfrán avanzan en el rearmado del justicialismo

– Nos preguntan por 2017, por 2019, a mí me preocupa llegar a diciembre...
– Chicos, chicos, basta de helicópteros, lo digo yo que me caí en uno...

La charla fue entre dos pesos pesados del PJ, con reminiscencias a la simbología aliancista, ambos integrantes de la flamante lista de unidad consagrada judicialmente. Tal vez fue la reaparición de la declarante Cristina Fernández de Kirchner (aunque la conducción niega causa-consecuencia); el fin de la ‘luna de miel’ de todo Presidente/a, en este caso, Mauricio Macri (de nuevo, insisten que acompañaron "con responsabilidad" no por obligación temporal); o la propia lógica interna partidaria, ya olvidada la intervención que pretendía María Servini de Cubría, el aún golpeado justicialismo inició su camino con el objetivo de recuperarse en las legislativas 2017, en las que surgirán sus nuevos emergentes.

O tal vez fue una mezcla de las tres hipótesis que delinearon esta semana, con la instantánea final de hoy en la marcha de las CGT, de un PJ menos "condescendiente" frente la administración de Cambiemos de lo que es hace cuatro meses.

"Le dimos lo que querían (la derogación de la Ley Cerrojo), tenemos voluntad de acordar pero ya está, estamos al lado de la gente, ni adelante ni atrás", sentenció José Luis Gioja, proclamado por la Cámara Electoral próximo presidente de un PJ sin La Cámpora ("Porque no se dio", fue su adolescente explicación) y con CFK autoexiliada. A su lado, el ex presidenciable Daniel Scioli, que vuelve a ser vicepresidente (como en 2003 pero ahora partidario) añadió, con su inoxidable espíritu componedor: "Esta etapa no es para criticar, es para colaborar. Pero nosotros comprendemos las demandas de la sociedad".

El metalúrgico Antonio Caló, tras aceptar la "adhesión" partidaria al 1M gremial, primer documento de la nueva conducción, aclarando que al escenario sólo habría figuras sindicales (las del PJ irán como "ciudadanos" para evitar rispideces entre los organizadores) citó al creador del movimiento. "Como decía Perón: el que gana, gobierna, el que pierde acompaña". Mientras el resto asentía, el gobernador formoseño Gildo Insfrán, que días antes había atendido a Macri por un "banderazo", lanzó la acotación, a modo de advertencia: "Pero sin resignar nuestras banderas, eh..". De nuevo, todos asintieron.

Ya no parece haber ancha (ni angosta) Avenida del Medio, gracias al 13A que Claudio Bonadio le organizó a Cristina Kirchner para el debut de su "Frente Ciudadano", al que por ahora el PJ le escapa". "Primero hay que rearmar la casa y después pensar en un frente electoral", avisó un Gioja que busca fortalecer el partido. Con todos lo que se fueron del peronismo formal o del kirchnerismo: por ejemplo, ya está acordado que el diputado del portazo, Diego Bossio, continuará al frente de Gestar, una oficina en la misma sede partidaria.

El primero aviso fue la media sanción de la ley antidespidos. El segundo. el apoyo de hoy. Y, se sabe, no hay dos sin tres...