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Tras la aparición del nuevo video, piden la indagatoria a una monja

La aparición del video de la cámara de seguridad mostrando el momento en que José López llegó al convento con casi u$s 9 millones dio un giro en la investigación. El fiscal federal Federico Delgado pidió ayer la declaración indagatoria de una monja que aparece en esa filmación recibiendo bolsos con dinero que le entrega el ex secretario de Obras Públicas kirchnerista en el monasterio de General Rodríguez. El representante del Ministerio Público reclamó también interrogar como sospechosos a la mujer de López, María Amalia Díaz, y Andrés Galera y Eduardo Gutiérrez, presuntos testaferros del ex funcionario. El fiscal hizo el requerimiento al juez Daniel Rafecas en la causa en la que López está procesado por el delito de "enriquecimiento ilícito", tras su detención in fraganti cuando intentaba ocultar múltiples fajos de dinero, costosos relojes y un arma.

Por otra parte, el dictamen del fiscal evaluó un "relevamiento del tráfico de llamadas" telefónicas que detectó 22 conversaciones entre López y la mujer de López, "entre el mediodía del 13 de junio y la madrugada del 14 de junio", cuando el funcionario fue sorprendido en el convento. "Hubo un contacto fluido - tanto personal como telefónico- entre ambos las horas previas a la detención de López y también cuando éste ocultó el dinero. Esto quiere decir que Díaz estaba al tanto que su marido intentaría borrar pruebas de su enriquecimiento espurio", reflexionó Delgado

Pero además, puso la lupa sobre otro hecho: "En pleno raid de López en miras a ocultar los millones que tenía, su mujer entabló varias conversaciones telefónicas con la Madre Alba". "Esos contactos (en total fueron 11), en apariencia inocuos, adquieren preponderancia porque la Madre Alba no sólo vivía en el monasterio ‘Nuestra Señora de Fátima’ de General Rodríguez sino se encontraba a su cargo. Es decir, era responsable del lugar elegido por López para esconder su botín", añade el dictamen.