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Tras el acto por la AMIA, Macri apura proyecto de ley de Juicio en Ausencia

El Presidente participó del homenaje pero se retiró antes de que empiecen los discursos. Hubo reclamos por la investigación del atentado y también por la muerte de Nisman

El presidente Mauricio Macri evitó tensiones con la comunidad judía y, para diferenciarse del kirchnerismo, llevó a los principales referentes del Gobierno al homenaje por los 22 años del atentado a la AMIA. Desde la mutual exigieron a la Casa Rosada que el ataque terrorista en el que murieron 85 personas se convierta en "prioridad del Estado", pero en su primer 18 de julio como mandatario, el jefe de Estado no escuchó en persona el reclamo porque se retiró antes de los discursos.
En su lugar se quedaron hasta el final del acto el secretario de Justicia, Santiago Otamendi, y el titular de la Unidad Especial de Investigación de la AMIA, Mario Cimadevilla, quienes prometieron que avanzarán este año con el proyecto de ley para juzgar en ausencia a los cinco imputados de la causa.
Desde el domingo, en Casa Rosada temían a los insultos de sectores de familiares de las víctimas, con quienes Macri está enfrentado por haber contratado en su paso por la Ciudad a Jorge ‘Fino’ Palacios, procesado por encubrimiento del atentado. A tal punto, que el oficialismo puso en duda la participación del Presidente en el acto.
Sin embargo, a las 9:27 Macri bajó de la camioneta presidencial en la esquina de Pasteur y Viamonte y caminó hacia la AMIA. En el trayecto, pasó junto al corralito en el que cientos de familiares levantaban carteles con fotos de las víctimas. Allí, el líder PRO fue recibido con aplausos y el Presidente respondió con una sonrisa. "Recién ahí pudimos respirar", confesó un funcionario.
Por el temor a las críticas, Macri caminó siempre flanqueado por dos referentes comunitarios de su Gobierno, como el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, y el ministro de Ambiente, Sergio Bergman. Dentro del edificio, el Presidente fue recibido por el titular de la AMIA, Thomas Saieg, y en la mutual dejó un ramo de flores.
Tras la ofrenda, se mezcló entre los familiares, frente al escenario, y se ubicó entre el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el titular de la DAIA, Ariel Cohen Sabban. Allí escuchó los nombres de las 85 víctimas, y se retiró cuando Saieg subió a hablar.
El mandatario no escuchó el reclamo del referente de AMIA: "llevan en su cargo poco tiempo, pero nosotros llevamos 22 años reclamando y soportando la triste realidad de no tener ni un solo detenido". El discurso no fue hostil con la Casa Rosada, a diferencia de las críticas que recibió el kirchnerismo en los últimos 3 actos, desde que Cristina Fernández firmó el Memorándum con Irán.
Desde el atril, tanto Saieg, como después Sofía Guterman, madre de Andrea, víctima del atentado, reclamaron justicia por la muerte del fiscal Alberto Nisman, quien investigó el atentado y denunció a la ex presidenta. "Es la muerte política más importante en los años de democracia", planteó Guterman y recibió como respuesta gritos de "Justicia" de los familiares. A pesar de que este era el discurso central, las principales figuras macristas ya se habían retirado, tal como hizo la vicepresidenta Gabriela Michetti; Peña; el secretario General de Presidencia, Fernando de Andreis, y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Lo mismo quiso hacer la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, pero tras los reclamos de una asesora tuvo que quedarse hasta el final. "Nos sorprendió que se hayan ido en medio del acto", reprocharon en la AMIA. En tanto, por la oposición sólo estuvo el socialista Antonio Bonfatti.