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Tras diez años vacante, el Vaticano designó obispo castrense

El cargo había permanecido sin designación por conflictos entre los Kirchner y la Santa Sede. Lo ocupará monseñor Santiago Olivera, hasta hoy obispo de Cruz del Eje.

Tras diez años vacante, el Vaticano designó obispo castrense

El papa Francisco nombró hoy a monseñor Santiago Olivera como nuevo obispo castrense, cargo que estaba vacante desde 2007 a raíz del conflicto de la gestión del gobierno kirchnerista con el Vaticano.

Asimismo, designó al religioso Héctor Zordán como diocesano de Gualeguaychú, en la provincia de Entre Ríos.

La información fue dada a conocer en forma simultánea en Roma y Buenos Aires, y aquí lo hizo la agencia católica AICA a través del nuncio apostólico, monseñor Emil Paul Tscherrig.

El obispado castrense estaba vacante desde mayo de 2007, cuando monseñor Antonio Baseotto renunció al cargo por edad y tras dos años de conflicto con el gobierno de Néstor Kirchner, quien echó unilateralmente al prelado por una cita evangélica que interpretó como apología de la dictadura militar.

El frente de conflicto entre el Gobierno y la Iglesia por el obispado castrense se abrió tras una carta de monseñor Baseotto al entonces ministro de Salud Ginés González García sugiriendo, mediante una cita bíblica, que había que arrojar al mar con una piedra a quienes promovieran el aborto.

La expresión "echar al mar" a quienes escandalicen a los niños fue interpretada en el Gobierno como una apología de los vuelos de la muerte durante la última dictadura militar.

Baseotto continuó, sin embargo, en el cargo hasta mayo de 2007, cuando el papa Benedicto XVI le aceptó la renuncia por alcanzar los 75 años que marca el Código de Derecho Canónico y desde entonces el gobierno pastoral del obispado castrense quedó interinamente a cargo del sacerdote Pedro Candia.

Durante años, el gobierno de Cristina Kirnchner intentó negociar con el Vaticano un cambio de status del obispado castrense, desde su eliminación hasta retrotraer el acuerdo bilateral a 1992, cuando se elevó esa jurisdicción eclesiástica de vicariato a obispado.

Monseñor Olivera, de 58 años, fue hasta hoy obispo de Cruz del Eje, en la provincia de Córdoba. Fue el impulsor de la canonización del Cura Brochero y la beatificación de Mama Antula, y en la Conferencia Episcopal Argentina es presidente de la Comisión Episcopal de Comunicación Social.

La jurisdicción del obispo castrense alcanza a los fieles militares y civiles que pertenecen al Ejército, a la Armada, a la Fuerza Aérea, a la Gendarmería Nacional y a la Prefectura Naval, además del personal de los ministerios del área.

El Papa designó también hoy obispo de Gualeguaychú al sacerdote Héctor Luis Zordán, santafesino de 60 años, religioso de la congregación de los Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, y actual párroco de Nuestra Señora de los Dolores, en el barrio porteño de Caballito.

La diócesis de Gualeguaychú había quedado vacante el 31 de agosto de 2016, cuando el pontífice trasladó a monseñor Jorge Lozano a la sede arzobispal de San Juan de Cuyo como arzobispo coadjutor.

Creada el 29 de junio de 1957 por el papa Pío XII, esa jurisdicción eclesiástica comprende en la provincia de Entre Ríos los departamentos de Gualeguay, Gualeguaychú, Tala, Uruguay, Victoria e Islas del Ibicuy.