Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

Tener el balance firmado por ahora vale más que mostrar números alineados

Imagen de HERNÁN DE GOÑI

por  HERNÁN DE GOÑI

Director Periodístico
0
Tener el balance firmado por ahora vale más que mostrar números alineados

Después de una década sin revisar los números de la Argentina, los auditores del FMI asumieron desde el vamos que su trabajo iba a ser más intenso de lo esperado. La ronda de consultas empezó con el viceministro de Economía, Pedro Lacoste (Alfonso Prat-Gay estaba junto al Presidente en Nueva York), pero siguió con analistas privados, como en las viejas épocas. Uno de los intercambios más intensos lo mantendrán con el Indec, ya que en noviembre deben presentar a las autoridades del Fondo un informe que determine si las reformas introducidas en el sistema estadístico por la actual gestión permiten levantar la moción de censura.


Lo que dejaron ver en los primeros encuentros, por lo pronto, es que en algunos supuestos son menos optimistas que los funcionarios del Palacio de Hacienda. Creen que al Gobierno le costará más contraer el déficit fiscal, y por esa razón estiman que va a superar 5%, lejos de la meta oficial de 4,2%. También tienen dudas sobre el sendero del tipo de cambio, tema que plantearán hoy cuando visiten a la autoridades del Banco Central.


Para el Gobierno, no obstante, lo importante no es que convaliden al 100% su visión de la economía que viene. Para la estrategia de reinserción de la Argentina, es más relevante tener un balance auditado que un desvío fiscal. Eso garantiza una reducción del costo soberano y hasta la posibilidad de revisar acuerdos onerosos como el firmado con el Club de París por la gestión anterior. Lo que debe atender el Ejecutivo es que este beneficio solo sirve el primer año. Para el próximo, mandarán los números.