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Tabacaleras en pie de guerra contra el Gobierno por la suba de impuestos

El Gobierno y las tabacaleras se trenzaron en una pelea que si bien tiene un final incierto tendrá consecuencias directas en el precio de los cigarrillos, con subas que rondan el 50%, aunque no se descarta que de acuerdo a cómo se mueva el consumo puede implicar despidos o suspenciones en la industria.
El objetivo del Ejecutivo es aumentar la recaudación fiscal y repartir esa ‘ganancia’ entre las provincias productoras de tabaco.
Todo empezó el viernes pasado cuando el Gobierno definió el nuevo esquema de impuestos a los cigarrillos. Si bien prorrogó el Fondo de Asistencia Social (FAS) al 7% (no lo elevó al 21% como se sospechaba en el mercado), incrementó otros impuestos que aumentan 10 puntos porcentuales la carga fiscal total de los cigarrillos.
El Ministerio de Hacienda, envió un comunicado donde explicaba la decisión. "Supone un aumento del Fondo Especial del Tabaco (FET) de un 23% y una mayor cobertura de los gastos del sistema sanitario asociados al tabaquismo. En el caso de las 7 provincias que se benefician del FET (Catamarca, Chaco, Corrientes, Jujuy, Misiones, Salta y Tucumán), el aumento del Fondo será mayor a los $ 1100 millones.
Pero dicho decreto cayó como un balde de agua fría en el sector tabacalero. La Cámara de la Industria del Tabaco (CIT) dijo ayer "que cinco impuestos gravan el precio final del cigarrillo, además del impuesto a los débitos y créditos. El gobierno nacional tomó la decisión de elevar por decreto la alícuota de uno de ellos, los impuestos internos, llevando la carga fiscal total sobre cada atado de cigarrillos al 80%. La ya alta carga impositiva que pesaba sobre el sector se tradujo en un aporte de alrededor de $ 30.000 millones al fisco en 2015".
Por otro lado, la CIT aseguró que "el fuerte incremento de la presión fiscal generará un inevitable aumento de los precios que afectará el volumen de ventas y tendrá un impacto negativo sobre la inflación, el nivel de actividad en las provincias productoras y en toda la cadena de valor económica del tabaco".
Si bien los aumentos no se comunicaron oficialmente, durante el fin de semana los atados se conseguían con subas cercanas al 50%. Ahora, lo que resta saber es si el Gobierno recaudará más con la medida. Si esto es así, será porque el consumo no caerá. Si no cae el consumo tampoco debería caer el empleo en el sector. Pero lo único cierto por ahora es que subieron los impuestos y como consecuencia, los precios de los cigarrillos.
El pasado 7 de abril la Federación Argentina de Productores de Tabaco había pedido al gobierno nacional que no se incremente la carga impositiva vigente para el sector tabacalero, el cual rondaba el 70%, a través de una serie de misivas remitidas a la Casa Rosada.
Según informó la federación tabacalera, esta situación le fue expresada por carta al jefe de Gabinete, Marcos Peña, y también a otras autoridades nacionales, y entidades de productores, cooperativas, cámaras empresariales y tabacaleras.
Según la agencia DyN, el titular de la Federación tabacalera, P edro Pascuttini, expresó que es "inconveniente que se vuelva a cargar sobre un mismo sector el costo del financiamiento del Estado, cuando detrás existen productores que deben soportar una carga cada vez más pesada".