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MIÉRCOLES 24/04/2019

Smartmatic hará escrutinio de las presidenciales: ¿cuánto cobrará?

La empresa originada en Estados Unidos y radicada en Reino Unido ofertó casi u$s 17 millones y quedó a cargo del escrutinio provisorio. Indra, tras 22 años realizando esta tarea, perdió la licitación.

Smartmatic hará escrutinio de las presidenciales: ¿cuánto cobrará?

Las aspiraciones del Correo Argentino de reducir su déficit a 0 en 2019 pusieron punto final al monopolio artificial que se había creado en torno a la empresa que proveía el servicio de escrutinio provisorio de votos. Tras 22 años de encargarse por contratación directa de la tarea, la española Indra no realizará este proceso en los comicios de este año luego de que una licitación consagrase a Smartmatic, una empresa nacida en Estados Unidos actualmente radicada en Reino Unido.  

De las cuatro firmas que se presentaron en la licitación lanzada los primeros días de enero tres cumplieron con los requisitos técnicos y de antecedentes según una evaluación por puntaje. Indra, Smartmatic y SCYTL (española) formaron el trío finalista, mientras que el consorcio integrado por Thomas Greg & Sons Limited, Thomas Processing & Systems y Manejo Técnico de Información SA no pasó la primera etapa.

La segunda instancia consistió en la apertura de los sobres con la propuesta económica que se realizó el viernes pasado en las oficinas del correo en el barrio porteño de Barracas. Smartmatic presentó la mejor oferta, u$s 17.093.888, seguida por SCYTL u$s 17.899.042,  e Indra u$s 19.235.000. Al registrarse una diferencia menor al 10% entre la primera y la segunda el pliego preveía la posibilidad de reformular la propuesta. “Cualquier cosa que sea bajar los costos, bienvenido”, argumentaban en el correo.

Este mediodía se presentaron las propuesta finales: Smartmatic mejoró la cifra y ofreció realizar el conteo provisorio de votos de las PASO, las generales y el eventual balotage por u$s 16.899.920; SCTYL mantuvo la propuesta inicial.

Ahora se abre un plazo de 5 días hábiles donde la empresa perdedora puede acercar impugnaciones a la que se encamina a alzarse con la licitación. Luego solo resta que el directorio del Correo Argentino apruebe formalmente a Smartmatic. El tema se definiría el viernes de la próxima semana.

La ganadora será la encargada de procesar los telegramas que confeccionan las autoridades de mesa y entregar, no antes de las 22 horas, un conteo provisorio de los votos. Por primera vez el Correo Argentino los escaneará y transmitirá -antes las camionetas los acercaban a una oficina de correo donde recién ahí se escaneaban- hasta dos centros de procesamiento en Barracas y Montegrande. Para esta nueva tarea se debió adquirir un software a través de una licitación de la que también resultó ganadora Smartmatic.

Indra y una historia de 22 años

La empresa española había realizado desde 1997, por contratación directa, el procesamiento de los telegramas que arroja el recuento de votos provisorio. En 2015, anteriores elecciones presidenciales, se le había pagado por este servicio u$s 33.000.000.

Cuatro años después, en sintonía con las intenciones de la Casa Rosada de déficit 0, el Correo Argentino, históricamente designado para la tarea por el ministerio del Interior, abrió una licitación para conseguir el mejor precio. Las alarmas se encendieron en las oficinas de la compañía en Puerto Madero.

Indra se presentó en la licitación y obtuvo el mayor puntaje en la evaluación técnica y de antecedentes. En 2017 se jactaba de que sus recuentos tenían una diferencia menor al 1% con el definitivo que realiza la Justicia Electoral. Fue la oferta económica la que la dejó fuera de juego: al tener una diferencia mayor al 10% con la propuesta de Smartmatic se quedó sin la posibilidad de reformularla.

Hasta último momento buscó por todas las instancias sacar de la cancha a sus competidoras. Presentó impugnaciones durante el periodo establecido para hacerlo e intentó a través de notas jurídicsa suspender la apertura de sobres y evaluación económica en pos de que se realice “una motivada ponderación del orden de mérito”. “De esta forma – sostenían- se busca evitar que los perjuicios al interés público resulten de una eventual adjudicación a empresas que no revisten garantías y condiciones mínimas necesarias para llevar el proceso adelante”.