Sin señales del Gobierno, los estatales darán pelea en septiembre para reabrir la paritaria

Los gremios que nuclean al personal de la administración pública quieren forzar al Ejecutivo a discutir una actualización de los haberes, congelados desde febrero, temiendo que el acuerdo con el FMI imponga mayores recortes.

Sin prisa pero sin pausa, las paritarias van tomando ritmo tras meses de demora impuestos por la emergencia sanitaria que provocó el coronavirus, y así es que a la fecha ya hay actividades que pactaron recomposiciones del salario en el orden del 30%.

En el mejor de los casos, esta situación es la que atraviesan trabajadores de actividades que prácticamente continuaron sin grandes modificaciones durante el tiempo que duró el confinamiento masivo, o bien que poseen organizaciones sindicales con gran poder de presión. Sin embargo, el 80% del empleo registrado no ha visto mejoras, y en ese pelotón se encuentran los estatales.

Los dos gremios más representativos del empleo público, la Asociación de Empleados del Estado (ATE) y la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), no han recibido ninguna señal favorable de parte de la Jefatura de Gabinete para discutir el salario de bolsillo, que según las estimaciones del Ministerio de Economía enviadas al Congreso para la reciente ampliación presupuestaria, perdieron durante el cuatrienio de Mauricio Macri 36% de poder adquisitivo.

La crisis económica y social acentuada por la pandemia llevó al Estado a realizar un esfuerzo fiscal superior al 5% del PBI con el objetivo de preservar el empleo privado registrado y los ingresos en hogares de informales, a través del Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) y el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE).

A los estatales, cuya estabilidad no estaba puesta en jaque, se les demandó esperar. En un panorama similar, o incluso peor por la retracción de la recaudación, se hallan empleados de las administraciones provinciales y municipales, que representan el 80% de los casi 3 millones de asalariados públicos.    

Sin señales claras de cuándo abrir esta discusión, el titular de la ATE, Hugo "Cachorro" Godoy, estimó que septiembre será el mes para reabrir la discusión. "Cuando discutimos formalmente el asunto, (Santiago) Cafiero nos dio a entender  de que recién habría más claridad sobre la situación este mes, en el que vence el bono de $ 5000 dado al personal de la salud y otras actividades esenciales", contó Godoy a este diario. "Este bono tiene que continuarse hasta diciembre o bien ingresar a la discusión paritaria", puntualizó el dirigente.

 

Temor a las restricciones fiscales

También en UPCN aguardaban, tal vez con menos expectativas, que el Gobierno se apreste a rediscutir la situación salarial. El gremio que conduce Andrés Rodríguez llamó la atención en conversaciones con la Casa Rosada sobre la situación de atraso salarial y el consecuente riesgo de perder cuadros que son críticos en reparticiones ligadas al combate de la pandemia, como lo son los hospitales públicos, la Anmat -encargada de supervisar el trabajo de los laboratorios que trabajan por una vacuna- o el Malbrán.

Ambos gremios temen que el acuerdo por la reestructuración de la deuda con los bonistas privados, que este lunes llevará al presidente Alberto Fernández a encabezar un acto formal para clausurar esa negociación, y el inminente inicio de conversaciones para seguir un proceso similar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) termine condicionando la política fiscal del Gobierno y este ceda ante las presiones para limitar el gasto en personal.

Con un 30% aproximado del personal que no ofrece prestaciones o bien se ha visto licenciado por el aislamiento social, los estatales percibieron 5% de aumento en enero y otro 5% en febrero a cuenta de la paritaria 2019. Adicionalmente, aquellos que perciben salarios de hasta $ 6000 percibieron una suma de $ 4000 dispuesta para paliar la erosión provocada por la inflación.

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