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LUNES 18/02/2019

Sin Macri, Mercosur discute el grado de influencia china que permite en la región

Uruguay recibe la posta al frente del bloque y pretende aceitar los vínculos con Beijing. Argentina quiere priorizar el acuerdo con la UE, y reclama presión sobre Venezuela

Sin Macri, Mercosur discute el grado de influencia china que permite en la región

La cumbre semestral de jefes de Estado del Mercosur llega este año antes del tiempo previsto y en un estado de convulsión en varios de los países del bloque que componen Argentina, Brasil, Paraguay y el Uruguay.

Con el dólar en subida y la remoción de los pilares de Producción y Energía, el presidente Mauricio Macri decidió bajarse de la reunión de este lunes en Asunción, y enviar en su lugar a Gabriela Michetti. Será ella quien lo represente ante los otros jefes de Estado.

La conducción del bloque regional pasará al Uruguay de Tabaré Vázquez, a quien se decidió cederle anticipadamente el testigo en momentos que la presidencia saliente, Paraguay, naufraga en crisis que provocó la renuncia de Horacio Cartes a la primera magistratura del país, y que le fue denegada.

Por si fuera poco, este semestre serán las elecciones presidenciales en Brasil, y sin un claro favorito para conducir la primera economía de la región, las negociaciones comerciales podrían ralentizarse.

En este marco, el Uruguay busca aprovechar su semestre en cabeza para plantear un acercamiento del bloque a China, de manera de iniciar conversaciones oficiales para un eventual tratado de libre comercio (TLC).

En declaraciones oficiales, el canciller oriental, Rodolfo Nin Novoa, sinceró el plan al señalar que el bloque no puede "prescindir" de China, ya que la inexistencia de un convenio "cuesta u$s 1.500 millones anuales en aranceles", sin contar que "muchos productos no llegan porque ya han sido desplazados de ese mercado".

En 2016, el presidente Tabaré Vázquez viajó a Beijing y, al cierre de su misión oficial, anunció su interés de firmar en 2018 un tratado de libre comercio con China "a dos velocidades", sea en modo bilateral o desde el Mercosur. A su vez, Montevideo prevé sumarse este semestre a la iniciativa china "Una Franja y Una Ruta", tal como reveló el semanario Búsqueda.

Uruguay juega con fuego, en la medida que los intereses chinos colisionan con el perfil geopolítico que la Unión Europea da al acuerdo con Mercosur, como un modo de frenar la avidez china en Sudamérica. Este approach tampoco simpatiza a Estados Unidos, con fuerte vínculo con la Argentina, ni al Paraguay, que ni siquiera tiene relaciones diplomáticas con Beijing, ya que reconoce a Taiwan.

En vísperas de la cita presidencial, el canciller Jorge Faurie dejó entrever a sus pares que "no alcanza con lanzar nuevas negociaciones", como la pretendida con China, sino que además el Mercosur debe ser "capaz de tomar las decisiones y hacer las adecuaciones que permitan llegar a resultados concretos". También reclamó buscar los "consensos necesarios" para sellar el acuerdo con Bruselas, y se quejó por las trabas que aún impiden el comercio intrarregión.

En medio de este diferendo económico, la cita en la que se preveía la presencia de Macri fue pensada para presionar sobre el Uruguay para que ceda a la presión sobre Venezuela y permita reunir los votos para sancionar a Caracas en el marco de la OEA. Tabaré Vázquez se resiste para evitar una crisis en el Frente Amplio, que ya le factura haber permitido la expulsión de los bolivarianos del Mercosur.

Comentarios1
Carlos Dublanc
Carlos Dublanc 18/06/2018 08:41:02

Que bueno que va Gaby. Ella puede asesorar a los presidentes de luces en túneles.

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