Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

Sin La Cámpora, el PJ acordó una lista de unidad con Gioja y Scioli

Al cristinismo duro apenas le ofrecerían una secretaría. Las negociaciones por el resto de los cargos continuará hasta el viernes. Fue un enviado de Rodríguez Saá

En un hotel porteño, distintos sectores del PJ sellaron el acuerdo

En un hotel porteño, distintos sectores del PJ sellaron el acuerdo

"Todos unidos triunfaremos...". O casi todos: la plana mayor del peronismo se reunió ayer en el Hotel Conte, sin camporistas ni cristinistas, para acordar una "lista de unidad", para las futuras internas del 8 de mayo, con el sanjuanino José Luis Gioja como máxima autoridad y el ex presidenciable Daniel Scioli como segundo. Para equilibrar con el sector gremial, el titular de la CGT ex Balcarce, Antonio Caló, ocupará otra de las vicepresidencias, en representación del mundo gremial. El resto de los 72 cargos en pugna de la conducción, más los suplentes, serán materia de negociación hasta el viernes, día en que vence el plazo para presentar la nómina.

La cumbre aglutinó a sectores tradicionales, los más rápidos en despegarse del poder perdido, pasando por los que no olvidan a Cristina Fernández de Kirchner a pesar del exilio, comenzando por el propio Scioli (que era el Plan B camporista ante la resistencia a Jorge Capitanich), hasta rupturistas como el Bloque Justicialista de Diego Bossio o el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey.

Con la ausencia de la ex cuñada presidencial Alicia Kirchner por Santa Cruz, hubo asistencia perfecta de mandatarios justicialistas del viejo entramado K. Y hasta opositores que mandaron emisarios, como Luis Lusquiños, delegado de los hermanos Rodríguez Saá, se paseó por el hotel. Sólo faltó el regreso de José Manuel De la Sota ni de Sergio Massa. Tampoco del duhaldismo, que reclama la intervención judicial, lo que el peronismo institucional trata de evitar.

Según fuentes partidarias, a La Cámpora le habrían ofrecido la Secretaria de la Juventud, como épocas anteriores, con la lista de Néstor Kirchner en 2007 por ejemplo, antes de ser la estrella del firmamento cristinista. El sector ayer se llamó a silencio, sin siquiera adelantar su futura movida. Tienen dos: aceptar a regañadientes o, a pesar de la campaña de afiliación que impulsaron, rechazar el ofrecimiento, como hicieron con la única silla que les pretendían dar en la junta electoral en el Congreso de Obras.

Lo más osado sería armar otra nómina para competir. Como sí amenazó Guillermo Moreno, quien al final la bajó para obtener lo que quería. El viernes pasado el ex secretario de Comercio había anunciado su fórmula con el gobernador formoseño Gildo Insfrán para presentar en unas elecciones internas que, desde adentro del partido, no serían factibles en este PJ post-derrota: por costo y por capacidad operativa de realizar unos comicios en todo el país.

Más allá de la obligada normalización jurídica para evitar la intervención, la cúpula pejotista se consagrará sólo en los papeles. El PJ apuesta a las futuras legislativas para la aparición de liderazgos que puedan disputar la conducción indiscutible.