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Según FIEL, el costo del capital no baja si no se reduce el déficit fiscal

Un informe de la consultora sostiene además que las medidas pro consumo del Gobierno dificultan el aumento de la inversión debido a la obstaculización del ahorro.

Según FIEL, el costo del capital no baja si no se reduce el déficit fiscal

Las complicaciones inherentes al sostenimiento del déficit fiscal bloquean la reducción del costo del capital, lo que a su vez resulta un obstáculo para la recuperación y las decisiones de inversión en el sector transable de la economía, sostiene un informe de la consultora FIEL.

El análisis, firmado por el economista Daniel Artana, afirma también que existen problemas para la recuperación de la inversión debido a las restricciones para aumentar el ingreso de divisas.

“Argentina ya tiene un déficit externo de 3% del PIB (Producto Interno Bruto) a pesar de que la inversión es muy baja (sólo 15% del PIB medida a precios corrientes). Si la inversión aumentara mucho, ese déficit externo también aumentaría mucho, dadas las restricciones que existen para incrementar el ahorro nacional cuando el propio Gobierno toma medidas que son pro consumo (anti ahorro)”, asegura el informe.

Para Artana “la magnitud del financiamiento externo para toda la economía que se necesitaría para lograr aumentar la inversión en forma sostenida y a la vez evitar un ajuste de golpe es enorme, entre otros factores, porque se requiere también financiar la vuelta a la normalidad”.

El economista pone como ejemplo que si la inversión pudiera aumentar 3 puntos del PIB en forma permanente, para alcanzar “un modesto 18% del PIB a precios corrientes”, con un crecimiento del 3.5% de la economía y medio punto menor del consumo, “el déficit externo en el primer año saltaría a casi 6% del PIB”.

Esto equivale a necesitar un financiamiento adicional, a valores de hoy, de algo más de uSs 142.000 millones, en lugar de los 92.000 millones que se necesitarían en ese mismo lapso para financiar un desequilibrio de 3% del PIB por año.

“Este ejercicio es ‘optimista’ porque supone que se puede mantener un déficit externo de largo plazo de 3% del PIB contra el promedio histórico de Argentina en las últimas décadas que fue inferior a 1%”, destaca el informe.

“Este es otro ejemplo más de la pesada herencia recibida por esta administración. El impulso al consumo sin pagar costos respecto de la tasa de crecimiento de largo plazo sólo es posible si mejoran los términos de intercambio (y/o Brasil) en forma sostenida”, sostiene el informe de FIEL.