Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Se termina la ‘luna de miel’ y las primeras señales las da el Congreso

Después de la sesión que la oposición logró abrir en la Cámara de Diputados, el oficialismo reconoce que se le complicará el panorama legislativo. El humor social y la antesala de la campaña electoral, los motivos

La Casa Rosada operó al límite de sus posibilidades sobre gobernadores y diputados para frustrar el quórum opositor el miércoles último, pero no pudo repetir la performance que había logrado para frustrar el primer llamado a debatir la ley antidespidos. El viraje de Sergio Massa fue la clave, pero no la causa. "El cambio de humor del recinto es el cambio de humor de la sociedad", reconoció después de la sesión un encumbrado operador de Cambiemos.
A medida que se aleja diciembre de 2015 y se acerca diciembre de 2016, el panorama legislativo en la Cámara baja se complica para el oficialismo. Por un lado, se extingue la luna de miel. Y por el otro, se acerca el primer test electoral en el que la coalición que llevó a la Presidencia a Mauricio Macri se pondrá a prueba. Ese examen no será en otro lado que en la provincia de Buenos Aires. Una elección que en la primera línea del oficialismo definen como "un referéndum psicológico".
Enfrentará allí a Massa, que viene jugando con astucia y precisión a ser el fiel de la balanza en la Cámara baja. El equilibrio que hace para posicionarse de cara a 2017 lo llevó a estar cerca del Gobierno mientras las encuestas le sonreían a Macri. Con lógica, ese mismo objetivo lo lleva a alejarse ahora. "Massa tiene competencia con otros sectores. Es entendible. La coordinación opositora va a ser una constante a medida que se acerca el año electoral", observó el mismo operador. Ayer, en diálogo con Radio Del Plata, coincidió con él el jefe del bloque PRO, Nicolás Massot, que calificó de "normal" ese escenario en la antesala de una campaña. No se privó, de todas formas, de ironizar sobre el Frente Renovador. "Hay veces que nos confunde –dijo–. Lo vemos coordinando demasiado con el kirchnerismo".
Lo que más le dolió a Cambiemos no fue el quórum, sino la embestida del Frente Renovador sobre Aranguren. Primero Massa amenazó con llevar al ministro por la fuerza pública al Congreso y después Graciela Camaño denunció en el recinto que el funcionario diseñó un negocio millonario para el intercambio de gas natural con Chile, mediante el complejo Methanex. A ambos les respondió durante la sesión Mario Negri, jefe del interbloque Cambiemos; aunque con distinto tono. A Massa le pidió "no excederse"; mientras que a Camaño le dijo apenas: "Si alguien tiene un negocio especulativo, debe ir preso".
El peor cálculo que manejaba el Gobierno el miércoles mostraba a los opositores a escasos cuatro votos de lograr aprobar alguno de los proyectos en el temario. "Nos empiezan a meter goles del otro lado", evalúan en el oficialismo justo en la previa de la discusión del Presupuesto 2017, que debería entrar al Congreso en un mes.
El Gobierno sabe que deberá ajustar sus dotes negociadoras. Cree que, para leyes importantes, habrá margen hasta diciembre. Después se vienen tres años de intensidad política. Aun mirando el cálculo electoral más optimista, está al tanto de que seguirá siendo minoría en Diputados hasta 2019.