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Se activa el caso Nisman: el juez Ercolini ordenó retomar la autopsia psicológica

Luego de que se hiciera el pase al fuero federal, el juez dio el primer paso, en línea con lo pedido por la ex mujer del fallecido fiscal. Buscan que se acelere la investigación

Luego de un año completo en el ámbito porteño de instrucción, la causa que investiga la muerte de Alberto Nisman pasó a principios de 2016 al fuero federal y Julián Ercolini se convirtió en el juez a cargo, en reemplazo de su colega Fabiana Palmaghini. Ayer dispuso la continuidad de la autopsia psicológica al cuerpo del fallecido fiscal de la Unidad AMIA, que venía demorada y que se había suspendido cuando Palmaghini se declaró incompetente para seguir al frente de la pesquisa.
Ercolini fundó la medida en "la posibilidad de que el transcurso del tiempo torne deficiente o imposible su realización, resultando por ello un acto procesal irreproducible y definitivo en juicio", para lo cual libró oficio al Cuerpo Médico Forense de la Justicia Nacional. "Teniendo en cuenta que se alerta sobre la urgencia de la realización de la medida, ante la posibilidad de que el transcurso del tiempo torne deficiente o imposible su realización, resultando por ello un acto procesal irreproducible y definitivo en juicio; y que el peritaje ya fue ordenado por la jueza de instrucción, líbrese oficio al señor Decano del Cuerpo Médico Forense de la Justicia Nacional haciéndole saber que no obstante el cambio de jurisdicción deberá continuarse con lo oportunamente ordenado, en los términos que fuera dispuesto", indicó Ercolini.
La autopsia psicológica consiste en un revelamiento del estado emocional de la víctima y la prueba apunta fundamentalmente a la reconstrucción de los últimos meses previos a su fallecimiento, en torno a elementos como testimonios de familiares, amigos y personas cercanas. En paralelo, se hace una investigación en el lugar donde se encontró el cuerpo y se analizan los objetos personales de la víctima, como su ropa, calzado, artículos de arreglo personal, cuadernos, diarios y correspondencia, en el marco de un estudio retrospectivo indirecto de la conducta, personalidad y estado emocional previos al fallecimiento de Nisman, sucedido el 18 de enero de 2015.
Este estudio era una de las medidas que pedía la querella en la causa, representada por la ex esposa del fiscal, la jueza Sandra Arroyo Salgado, y a través de él, Ercolini espera determinar las circunstancias en que se encontraba Nisman antes de que apareciera sin vida en su departamento de Puerto Madero.
En la resolución que difundió el Centro de Información Judicial, Ercolini dispuso terminar la digitalización de la causa y luego compilarla en su totalidad en un "e-book", "por la cantidad de cuerpos existentes" y además advirtió al jefe del Centro de Cómputos de Comodoro Py "que tome los recaudos del caso en cuanto a la confidencialidad de los archivos existentes en el material entregado".
En la solicitud, el magistrado explica que ello permitirá el "hallazgo ágil de constancia que puedan resultar de interés a los fines periciales, mientras tanto, los actuados en original se encontrarán a disposición para su compulsa en la sede del juzgado o la Fiscalía". El pedido para retomar las tarea del Cuerpo Médico Forense fue efectuado por el fiscal federal Eduardo Taiano, quien quedó a cargo de la investigación la semana pasada y alertó "sobre la urgencia de la realización de la medida".
El objetivo del estudio es conocer el estado anímico de Nisman los días previos a su muerte, de la que aún no se pudo determinar si se trató de un suicidio o un homicidio. La causa quedó en el fuero federal luego de que la Sala VI de la Cámara del Crimen porteña rechazara un planteo de la defensa del empleado informático Diego Lagomarsino para que siguiera en el fuero criminal ordinario.
Si bien aún queda pendiente que la Cámara de Casación Penal defina el pedido de Lagomarsino para que el caso siga a cargo de Palmaghini, el mismo no tiene efecto suspensivo, por lo que no impide a la justicia federal avanzar con medidas.