Redrado: "Lo más inteligente es ir al FMI con un plan y negociar rápido para recuperar la confianza"

El expresidente del Banco Central y director de Fundación Capital, se reunió días pasados con los enviados del Fondo. Vio una misión con "buena voluntad" pero le preocupan los tiempos en la toma de decisiones en el Gobierno. Y en el frente cambiario propone estímulos a la oferta y no reprimir la demanda.

Martín Redrado es uno de los economistas más consultados por los empresarios y siempre candidato a ocupar cargos clave en el Gobierno. Hace unos días se reunió con la misión del Fondo Monetario Internacional que llegó al país para iniciar el camino a un nuevo programa. "Hay que hacer un acuerdo rápido y eso va a contribuir a mejorar las expectativas", sostuvo en diálogo exclusivo con El Cronista.

Apuntó que es necesario atacar el problema cambiario "aumentando la oferta y no reprimiendo la demanda", pero enfatizó que se requiere urgente un plan económico.

En su nuevo libro "Argentina primero", que ya va por su quinta edición, plantea los ejes de un programa de crecimiento de la economía y lineamientos para el día después de la pandemia.

¿Hoy pesa más la economía o la crisis de confianza?

Argentina venía con un gran desorden macroeconómico, pero claramente todo quedó trastocado con la pandemia. En el proceso de deuda hubiera sido bueno iniciar la renegociación ya en diciembre y no esperar hasta abril. Los tiempos un poco preocupan cuando uno mira el proceso de toma de decisiones. Más allá de eso se planteó una alternativa interesante con la reestructuración de la deuda que lamentablemente se evaporó por las decisiones cambiarias que se tomaron.

¿A qué atribuye estas demoras en tomar decisiones?

Está faltando una conducción unificada en la política económica. Soy defensor a ultranza de la independencia del Banco Central, especialmente en lo instrumental, pero hace falta coordinación de la política fiscal y la política monetaria. De manera tal, que el organigrama del Ministerio de Economía no contribuye a tener decisiones rápidas, que sean a tono con la exigencia.

¿La negociación existosa con el FMI puede cambiar el clima de desconfianza?

Mi visión es que postergar la negociación ex profeso también genera la pérdida de una oportunidad. Nos guste o no Argentina va a necesitar negociar un programa económico, que plantee una programación fiscal, monetaria, financiera, trabajar sobre los temas de competitividad en que Argentina viene rezagada.

¿Sería recomendable un Acuerdo de Facilidades Extendidas y Stand By como el anterior?

Me imagino una mezcla. El Gobierno está más cerca de metas cuantitativas que de reformas estructurales pero seguramente puede ser una combinación de ambos. El tema es salir un poco, como siempre le comento al Fondo, dejemos de usar el one-size-fits-all, una medida que le cabe a cualquier país, sino realmente hacer más un traje a medida.

Usted se reunió la semana pasada con la misión del FMI. ¿Cómo ven hoy al país?

Vi una misión con buena voluntad hacia el país y también haciendo algunas autocríticas de lo que habían sido los dos programas que lamentablemente fracasaron en el gobierno anterior. Fue una misión muy realista y está esperando que Argentina mueva en términos de proceso negociador.

¿Cuál es la clave para avanzar rápido en la negociación?

La clave es que Argentina exprese lo que quiere frente al Fondo, que ha planteado una fecha para el 15 de noviembre como comienzo de una negociación. Recién hay vencimientos el último trimestre de 2021. Lo más inteligente es ir con un plan, negociar lo más rápidamente posiblemente un programa que le dé un horizonte y que sea una de las herramientas que permita recuperar la confianza.

¿Cómo se sale de esta situación económica?

Necesitamos cuatro leyes fundamentales: una ley de estabilidad macroeconómica, que es básicamente la tesis de mi libro, y tres leyes en materia de modernización productiva. Una nueva modernización tributaria, de simplificación y reducción de la carga tributaria; una ley de innovación productiva, que premie con incentivos impositivos a las empresas que invierten en I+D. Argentina tiene un muy bajo nivel de I+D, de sólo 0,5% del PBI. Para compararlo con los líderes, Israel está en 4% pero Brasil, que no es líder, está en 1,5%.Y el cuarto punto es una ley de impulso a las exportaciones para que no termine exportando impuestos como ocurre en este momento con el IVA. Y también generar zonas francas impositivas para que empresas 100% dedicadas a la exportación puedan radicarse en zonas francas libres de impuestos nacionales.

¿En momentos en que se busca bajar el déficit fiscal puede el país asumir el costo fiscal que esto genere?

Dentro de la ley de estabilidad macroeconómica planteo una desindexación de todas las variables del sector público, gasto público, salarios, subsidios, y esto va también con la necesidad de una convergencia en la política económica. Esto tiene con que la política fiscal, la monetaria, la inversión pública, los salarios del sector público vayan hacia la misma nominalidad y descendente.

¿Hay que desdoblar el tipo de cambio, devaluar, profundizar el cepo?

Ninguna de ésas, hay que ampliar la oferta de divisas, hay que pensar fuera de la caja de herramientas tradicionales. Se puede proponer a los exportadores que traigan los dólares de exportación a bancos en el país, para aumentar las reservas, y los liquiden cuando lo consideren necesario, sacarles la obligación de liquidar por pesos a todos los exportadores. Además, está el swap con China, por ahora para operaciones con ese país pero va a disminuir la necesidad de dólares. Luego, la posibilidad de convocar al sector hidrocarburífero, si tienen programas de inversión local, permitirles dejar una parte de las divisas en el exterior. Nada sustituye un programa económico pero en el corto plazo se necesita un puente, que no es reprimiendo la demanda sino aumentando la oferta.

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