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Randazzo y Scioli en busca de una revancha electoral

Randazzo y Scioli en busca de una revancha electoral

Daniel Scioli quiere ser candidato el año próximo pero no lo dice. Florencio Randazzo también pero tampoco lo define. La decisión de Cristina Fernández de Kirchner es clave para los dos y lo que sigue es probable siempre que ella desista de dar la pelea en 2017.

A Scioli le gustaría compartir campaña con ella que está al tope en algunas encuestas, mientras el peronismo esboza estrategias post kirchneristas aunque posterga su autocrítica.

El debate en la Legislatura por el Presupuesto de María Eugenia Vidal ayudó a un acuerdo de todos los sectores internos del PJ que después se resquebrajó, cuando en el reparto de cargos La Cámpora recibió una magra oferta que rechazó.
En reserva Randazzo habría hablado con Vidal para desplazar al Frente Renovador de Sergio Massa como garante de la gobernabilidad en La Plata.

En el primer semestre el diputado Marcelo Feliú y una docena de legisladores habían dejado el FpV para conformar el FpV-PJ en la Cámara baja bonaerense y el sector perdió fuerza. El Movimiento Evita también hizo su juego. Pero el Presupuesto los reunió, incluso con los kirchneristas más ortodoxos. Acuerdo mediante, el randazzista Feliú acaba de ser elegido Vicepresidente Primero, detrás de Manuel Mosca de Cambiemos.

Además el buen diálogo de Vidal con lo intendentes del Grupo Esmeralda (Martín Insaurralde y Gabriel Katopodis por ejemplo) se tradujo en la Defensoría oficial para Guido Lorenzino.

Otra señal de posible futura unidad llegó ayer desde La Matanza donde el kirchnerismo tuvo que abrir la puerta a intendentes de distintos grupos, al Evita y al randazzismo, que buscaban compartir el control partidario para evitar internas bajo sospecha o designaciones a dedo.

Randazzo pasa estos días en Valeria del Mar. Antes tomó muchos cafés y compartió muchos almuerzos con representantes de distintos sectores, incluso con los enviados de Máximo Kirchner, Andrés ‘El Cuervo’ Larroque y Eduardo ‘Wado’ de Pedro. Dicen que ambos le dijeron que Cristina no sería candidata y que tiene vía libre. Todavía entre ellos no se perdonan la bendición kirchnerista a la fórmula Scioli-Zanini ni la negativa de Randazzo a ser candidato a gobernador. Se atribuyen la derrota mutuamente. Pero es política. Y en política se vuelve.

Scioli perdió por poco. Y quiere capitalizar aquellos votos que tuvo. Hasta el domingo 25, día de la Navidad, visitó un estudio de televisión. Lo contrario a lo que hace Randazzo que guarda estricto silencio y que así seguiría por lo menos hasta marzo, después de su cumpleaños que es el día primero. Sus amigos esperan que vuelva para cuando se cumpla un año de su última aparición, aquel día en que participó de un acto junto al Presidente en la estación de Quilmes donde no se privó de hacer críticas al Gobierno y dejó así plantado su mojón. Después de eso nunca más habló.

El entendimiento de ayer en el PJ deja a Randazzo en la línea de largada. Empujado por algunos intendentes ha dicho que quiere una interna, ir a las PASO y enfrentar a Scioli, ir por la candidatura a senador y tener su revancha. "El que gana conduce y el que pierde, acompaña", repiten como un mantra los que piensan en que una contienda los liberaría de la herencia. "Una interna es la apertura a la recuperación", fundamentan.