Qué leyes sancionó el Congreso argentino en 2020

Pese a la pandemia y del decreto del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio, el Congreso logró avanzar con una serie de normativas clave, como el Presupuesto 2021, el Régimen de Promoción de Economía del Conocimiento; y la regulación del Teletrabajo, entre otros.

En un año atravesado por la pandemia, a través de la implementación de sesiones mixtas, el Congreso avanzó con una docena de leyes de envergadura. El Régimen de Promoción de Economía del Conocimiento; la regulación del Teletrabajo, el mal llamado Impuesto a las Grandes Fortunas y la Ley de Asistencia al Turismo son solo alguna de las iniciativas que recibieron el visto bueno por parte del  Poder Legislativo. Algunas iniciativas, en tanto, quedaron a mitad de camino y podrían convertirse en ley en los próximos días, en el marco de las sesiones extraordinarias. Entre ellas, la Interrupción Voluntaria del Embarazo y la nueva fórmula de ajuste de los haberes previsionales. A continuación, una por una.

Pese a que el año estuvo atravesado por la pandemia de Covid-19, durante este año, buena parte de las iniciativas que ingresaron al Congreso estuvieron más ligadas a la economía que a la Salud. De hecho, de acuerdo a un relevamiento elaborado por la iniciativa de información y participación ciudadana DeQuéSeTrata, del total de los proyectos de ley presentados por los diputados nacionales entre el 1° de marzo y el 31 de octubre de 2020, apenas el 11,73% está directa o indirectamente relacionado con el Covid-19. Asimismo, de la dicotomía salud-economía, el 61,6% de los proyectos referidos al Covid-19 corresponde a economía.

Dicho esto, una de las iniciativas que tuvo mayor relevancia -y controversia- fue la normativa que regula el Teletrabajo. El tratamiento de esta iniciativa se vio precipitado como consecuencia de la disposición, por parte del Ejecutivo, del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio, que obligó a los sectores más variados a readaptarse y a que su personal trabajara desde sus hogares.

Entre sus puntos salientes, la ley que regula el home office, y que fue fuertemente cuestionado por sectores empresariales, incluye el derecho a la desconexión digital y establece que el empleador debe proporcionar los elementos de trabajo (software y hardware).

La iniciativa, que actuará como una ley marco y que después cada convenio de trabajo deberá incorporar las adecuaciones, aclara que quienes trabajen bajo esta modalidad tendrán los mismos derechos y obligaciones que los empleados que opten por el trabajo presencial. Lo mismo se aplica para las remuneraciones, que deberán corresponderse con el convenio colectivo de trabajo, "no pudiendo ser inferior, en su caso, a la que percibía o percibiría bajo la modalidad presencial .

La tercera es la vencida

Tras marchas y contramarchas, el sector denominado Economía del Conocimiento, que genera divisas por u$s 6000 millones al año, se hizo de una ley (la tercera en el año) que en pos de su promoción. Pero que, el propio sector criticó con dureza.

A grandes rasgos, se trata de un régimen de promoción que estará vigente desde el 1 de enero del 2020 hasta el 31 de diciembre de 2029. Entre las marchas y contramarchas que tuvo la iniciativa, el Senado que lidera CFK modificó, entre otros artículos de la ley, aquel que determinaba que los alcanzados por el régimen tendrían una reducción del 60% en el monto total del impuesto a las ganancias.

El texto final, en cambio, escalona esos beneficios. La reducción del 60% correrá solo para las micro y pequeñas empresas. En tanto, para las empresas medianas, esa reducción será del 40% y, para las grandes, del 20%.

Las actividades comprendidas por la ley son la industria del software; la producción audiovisual en formato digital; la biotecnología, bioinformática e ingeniería genética; nanotecnología y nanociencia; industria aeroespacial y satelital; e ingeniería para la industria nuclear.

En un año hubo tres leyes de promoción a la Economía del Conocimiento.

El Congreso también avanzó con una iniciativa para apuntalar a uno de los sectores más golpeados por la pandemia de coronavirus: el Turismo. Así fue que se sancionó una iniciativa que establece incorporación de los ATP hasta el 31 de diciembre para todo el sector turístico; aportes no reembolsables para las micro y pequeñas empresas de hasta dos salarios mínimo, vital y móvil; la prórroga por 180 días de todos los impuestos existentes y a crearse sobre el patrimonio, el capital y las ganancias; la reducción de alícuotas del impuesto a los débitos y créditos, entre otros ítems.

Asimismo, la iniciativa establece la creación de un bono vacacional por el que el Estado nacional va a financiar el 21% de los paquetes vacacionales. Para ello, según informaron desde el oficialismo, Estado nacional se comprometía a invertir $ 16.000 millones para que aquellas personas que compren un paquete turístico en el año 2020, para ejecutarlo durante el 2021 puedan tener un bono extra del 50% de esa inversión para utilizarlo nuevamente en turismo.

Vale recordar que luego el presidente Alberto Fernández vetó el artículo de la iniciativa que impulsaba una línea de crédito a tasa 0% para los agentes del sector. Este punto había sido incorporado al texto por los senadores oficialistas pero, finalmente, no vio la luz.

Presupuesto por dos

Durante su primer año de gestión, Alberto Fernández no diseñó su propio presupuesto, sino que recondujo el de 2019. Pero, el advenimiento de la pandemia obligó al Ejecutivo a ampliar las partidas presupuestarias de manera tal que optó por contar con el aval del Congreso y no hacerlo vía decreto, como dicta la tradición.

Así fue que el Legislativo le dio el visto bueno al Gobierno para que gastara $ 1,9 billones, el equivalente a un 6,5 % del PBI más durante el segundo semestre del año, que se añadieron a los $ 5,5 billones ya aprobados en el Presupuesto. Buena parte de los fondos era para los distintos programas de ayuda social desplegados por el Ejecutivo en el marco de la pandemia de Covid-19.

Además, este año el Congreso sancionó el primer Presupuesto diseñado por el Presidente tras un “error técnico que obligó al texto a volver a Diputados.

La iniciativa redactada por el ministro de Economía Martín Guzmán la proyecta un crecimiento de la economía de 5% del PBI; una inflación del 29%; un dólar promedio de $ 102,4 y un déficit de 4,5%.

En tanto, contempla la duplicación de gastos de capital, que alcanzará a 2,2% del PBI que serían destinadas a obras públicas. Un dato no menor es que el proyecto sancionado contempla un 2021 sin pandemia de Covid-19.

Asimismo, el Legislativo sancionó una iniciativa para reestructurar los bonos y letras en dólares emitidos bajo legislación argentina en torno a los u$s 46.000 millones. De ellos, u$s 25.300 millones, en manos de privados mientras que los u$s 20.700 millones restantes, en manos del sector público.

A cambio, la normativa ofrece cinco bonos en dólares y dos en pesos, ajustados por el coeficiente de estabilización de referencia (CER) más un interés adicional (Boncer), con vencimientos mucho más largos: entre 2030 y 2041, para los nominados en moneda extranjera, y de 2026 y 2028 para los de moneda local. En tanto, para todos los bonos, los intereses se empiezan a pagar no antes de 2025.

Moratoria para todos

Este año, el Congreso también sancionó la "moratoria para todos", que  amplió el perdón fiscal para empresas de todo tamaño y personas humanas. Básicamente, el proyecto habilitó planes de cuotas las deudas previsionales, impositivas y aduaneras vencidas al 31 de julio e incluyó premios para los contribuyentes cumplidores.

La nueva Ley de Alquileres también vio la luz en el marco de la pandemia. La iniciativa, que alcanza a 9 millones de inquilinos, extiende de dos a tres años los contratos, reduce a un mes el monto del depósito y establece que las expensas extraordinarias son responsabilidad del propietario.

Impuesto a los ricos y quita de fondos a Larreta

El primero de los proyectos que comenzó a barajarse para tratar en tiempos de pandemia, cuando las sesiones virtuales ni siquiera eran un hecho fue el famoso Aporte Solidario y Extraordinario para morigerar los efectos de la pandemia, más conocido como el impuesto a las grandes fortunas. Se trata de la iniciativa que el líder del bloque oficialista, el diputado Máximo Kirchner le encomendó a Carlos Heller.

Según datos de la AFIP, con la sanción del aporte extraordinario, se recaudarían más de $ 307.000 millones. Es que la iniciativa que alcanza a aquellas personas físicas que posean una riqueza declarada superior a los $ 200 millones, con una alícuota del 2%, que incrementa a medida que el patrimonio es mayor, llegando al 3,5% para los patrimonios de más de $ 3000 millones.

Una de las leyes que más polémica generó en el Congreso y que fue sancionada en los últimos días es el que le quitó fondos coparticipables a la CABA en materia de Seguridad. El monto deberá acordarse en un convenio que deberán firmar en un plazo de 60 días la Nación y la Ciudad de Buenos Aires.

A pedido de Máximo Kirchner, Heller redactó el proyecto del aporte solidario.

 

En tanto, para lo que resta del año, el Congreso podría avanzar con un puñado de leyes de envergadura. Entre ellas, la legalización del aborto que hoy comenzará a ser tratada en comisión en el Senado y que, todo indica, se debatiría en el recinto el 29 de diciembre. Hasta el momento, no es un hecho que la promesa de Fernández en campaña, que recibió media sanción la semana pasada, sea ley.

Asimismo, resta tratarse en Diputados la nueva fórmula previsional que fue girada la semana pasada, tras haber sido aprobada en el Senado. El nuevo cálculo combina 50% recaudación y el 50% restante, a la evolución de los salarios (Ripte) o el Índice salarial que elabora el Indec, según tenga mayor incremento de ambos, un esquema que prosperó a partir de la intervención de la propia Cristina. A diferencia de la fórmula sancionada en de 2017 durante el gobierno de Cambiemos, deja afuera la inflación.

 

Tags relacionados
Noticias del día

Compartí tus comentarios