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Primera deserción: Carrió pidió que corten boleta en octubre

No bajará su postulación pero avisó que solo hará campaña por sus candidatos a legisladores e intendentes. Cree que la sociedad le quiso dar un mensaje

Un día después que el resto de los candidatos opositores, Elisa Carrió salió ayer a hacerse cargo del pésimo resultado electoral que obtuvo en las elecciones primarias y lo hizo sin medias tintas. “Soy la líder de esta fuerza hace más de diez años y la derrota me pertenece”, subrayó en una conferencia de prensa de la que participaron varios de sus candidatos legislativos que obtuvieron mayores porcentajes que ella en las urnas. Un dato insoslayable que, para la fundadora de la Coalición Cívica, encierra un mensaje claro del que ella es la única destinataria. Por eso, aunque no declinará su candidatura, llamó a cortar la boleta de su partido en beneficio del resto de los postulantes.
“Con absoluta tranquilidad pueden cortar la boleta del candidato a presidente y vice y votar a los candidatos de esta fuerza que han sido fundamentales para el Congreso de la Nación”, sostuvo. Esa expresión surgió de una extensa reunión que Carrió mantuvo con los principales referentes partidarios, antes de enfrentar a los periodistas. Allí analizó los números. Mientras ella cosechó el 6,26% en la Ciudad, su lista de diputados sacó 7,35%. Lo mismo sucedió en la provincia de Buenos Aires (3,13% de Carrió contra 3,54% de la boleta legislativa) y en Santa Fe (3,31% frente a 4,19%), entre otros distritos. El corte de boleta fue en su contra. “Esto no roza al resto de los candidatos de la Coalición Cívica”, sostuvo al respecto, y enfatizó que hará “campaña por los diputados que finalmente van a defender al pueblo de la Nación”.
Además, el 6 de septiembre pondrá a consideración de los dirigentes de la fuerza su futuro rol partidario. “No voy a dejar la política, pero voy a acompañar desde un lugar secundario”, adelantó.
Ante las preguntas de la prensa, llegaron sus frases más crudas. “A partir de ahora tengo que asumir el papel que el pueblo me dio, que es un papel sin relevancia. Yo dejé de tener poder después de 18 años. He sido rechazada por el 97 por ciento de la sociedad. Es decir, no le sirvo”, definió. A modo de autocrítica, apenas consideró que su fracaso electoral se debió a que “la intransigencia en ciertos principios no suma votos”.
Se negó a opinar sobre el triunfo de Cristina Fernández de Kirchner. “Hay un 50 por ciento de esta Nación que comparte los valores y la política de este gobierno nacional y nosotros lo tenemos que respetar. La gente decidió y sabe qué priorizó o no. No nos corresponde analizar ese voto” consideró, aunque destacó que “el acto eleccionario, a diferencia de otros años, fue transparente”.
Y, en cuanto a la estrategia electoral de alejarse de la UCR y el socialismo, aseguró que va a “evaluar” si fue acertada o no. “Prefiero no contestar nada porque la historia se va a escribir mucho más tarde”, explicó, aunque reconoció: “Entre los candidatos de la oposición fuimos los peor posicionados”.
Por eso, agregó: “La máxima autocrítica es estar acá, sola. Soy la razón de la derrota como he sido la razón de muchas victorias”.