Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

Prevén que el alza de tarifas producirá un ahorro neto de u$s 2000 millones en subsidios

El incremento del precio de la energía reducirá el gasto público pero también aumentará el costo de vida en momentos clave cuando se empiezan a definir las paritarias

Prevén que la medida producirá un ahorro neto de u$s 2000 millones en subsidios

La suba de tarifas anunciada le sumaría al menos 1 punto porcentual a la inflación de febrero mientras que por el otro lado le produciría un ahorro neto de u$s 2000 millones en términos de subsidios al Gobierno, deducidos los efectos de la devaluación y un posible incremento del gas que pagan los generadores, según las primeras estimaciones de economistas.


El Gobierno anunció ayer un aumento de los precios mayoristas de la energía eléctrica con el objetivo de reducir los subsidios energéticos, manteniendo sólo las denominadas "tarifas sociales" y los planes de estímulo para reducción del consumo.


La medida tendrá dos efectos importantes en términos macroeconómicos. Por un lado, la consigna es que a través de la reducción de subsidios disminuya el gasto público. Sin embargo, por otro lado impactará en el costo de vida si es que en febrero mismo se aplican los aumentos tarifarios, en momentos clave cuando se empiezan a definir las negociaciones paritarias.


En este sentido, un estudio preliminar de la Fundación de Investigaciones Latinoamericanas (FIEL) da cuenta que la Resolución publicada ayer en el Boletín Oficial tendría un impacto muy significativo sobre los subsidios, del orden de los u$s 3400 millones, un valor cercano al 0,7% del PIB.


Sin embargo, el efecto neto de la Resolución, teniendo en cuenta la devaluación de diciembre de 2015 que aumentó los subsidios y el posible incremento en el precio del gas que paga el sector eléctrico, hará que la reducción se ubique cerca de los u$s 2000 millones, en torno al 0,4% del PBI.


La resolución actualiza los precios del mercado eléctrico mayorista para la programación estacional de verano, introduciendo nuevos valores en los precios de referencia de potencia y energía de los usuarios con aumentos significativos e introduciendo diferenciaciones de precios por tipo de usuario y según dos programas o planes nuevos que introduce, uno vinculado al ahorro de energía denominado Plan Estimulo y otro destinado a mitigar los efectos de los aumentos sobre hogares de bajos recursos llamado Tarifa Social.


En este sentido, FIEL advirtió que el Plan Estimulo constituye, a pesar de las buenas intenciones de incentivar el ahorro de energía, "un error de diseño que lleva a un exceso de diferenciación tarifaria de dudosa efectividad respecto a sus objetivos y que agrega una innecesaria opacidad a los precios del sistema que efectivamente pagan los usuarios".


Por otro lado, la suba tarifaria esperada tendrá un efecto directo sobre la inflación más temprano que tarde.
De acuerdo a cálculos del economista Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, aunque es difícil estimar cuánto va a aumentar el precio de la electricidad en promedio, si el alza se ubica entre 250% y 300%, el incremento de precios de las tarifas le sumará al menos 1 punto porcentual a la inflación y bajo estas condiciones el nivel general podría marcar una suba de 3%.