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Por un canon al agua, aumenta la presión tributaria en industrias

Es por un canon al agua. La norma también fija un recargo del 50% a las compañías que usen el recurso como único o principal insumo. Y prevé subas futuras discrecionales

Un nuevo recargo impositivo en la provincia de Buenos Aires puso en alerta al sector empresario. El gobierno de Daniel Scioli reglamentó en septiembre una vieja ley sancionada en la década del ‘90 –la 12.257– que fijó un canon al uso del agua como insumo industrial y que nunca había sido puesto en vigencia. Además, el decreto reglamentario establece un pago adicional del 50% del canon para todas las empresas que utilicen el agua como único insumo o principal en su proceso productivo, lo que afecta directamente a las firmas de bebidas.

Por otro lado, el artículo 2º del decreto delega en el Ministerio de Infraestructura de la provincia la facultad de “fijar periódicamente el valor del canon mediante la actualización de los componentes monetarios de la fórmula establecida en la reglamentación”.

La norma generó fuerte preocupación en el sector empresario, que buscó por todos los medios frenar su aplicación y, por el momento, lo está logrando. Fuentes de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (Uipba) precisaron que se realizaron gestiones ante la Autoridad del Agua (ADA), que depende de Infraestructura y que será la encargada de repartir las facturas y cobrar el cargo. Y según lo convenido en un último encuentro realizado el viernes, se formará una comisión de trabajo para discutir de qué manera paliar el efecto sobre las industrias.

Según establece el decreto, los fondos que se recauden irán destinados a solventar los planes de gestión de los recursos hídricos para cada región bonaerense.

El cargo no será un monto fijo, sino que se desprenderá de una fórmula polinómica que incluirá un cargo fijo mensual más el volumen declarado de agua explotada mensual por el factor de afectación de reservas o caudales ecológicos por la tarifa.

Discrecionalidad

Fuentes empresarias se manifestaron en alerta no por el canon propiamente dicho, que la mayoría considera justo de aplicar. Lo que más inquieta es el recargo adicional para las empresas que utilicen el agua como principal o único insumo y la potestad que el decreto le otorgó al gobierno provincial para aumentar el canon en cualquier oportunidad. “Es muy poco lo que tienen que pagar las empresas por el uso del agua hoy, pero nos preocupa lo que pueda pasar hacia adelante”, señaló el secretario de la Uipba, Pablo Challú.

Este cargo se sumará a la ya importante presión tributaria bonaerense, que se incrementó fuertemente en el último año.

De las gestiones también participan directivos de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) y del Departamento de Política Ambiental de la UIA. Integrarán, junto con la cámara bonaerense, la comisión creada para intentar moderar los impactos del decreto.

Uno de los objetivos es “morigerar el grado de discrecionalidad oficial” para aumentar el canon y otro es fijar un “paréntesis con el artículo que fija el 50% adicional para las empresas que utilizan el agua como principal o único insumo”, señaló Challú. Mientras la comisión evalúe el tema, estos artículos del decreto quedarían en stand by. La expectativa es que no se cobre el canon hasta enero, ya que en la ADA están trabajando en la puesta en vigencia de la norma.

La publicación del decreto reglamentario ahora se vincula, en parte, con las inundaciones que azotaron La Plata a comienzos de abril. Hubo grandes discusiones en la provincia sobre la responsabilidad de varios organismos en la realización de obras hídricas. Sin embargo, la ADA tiene muy pocos recursos, que hasta ahora sólo provienen de una tasa que cobra por inspección de efluentes en las empresas.