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Por primera vez en 43 años, se importó trigo para molienda

La operación, que había sido informada hace 20 días, se concretó el viernes. Es una prueba que los molinos hacen por problemas de calidad y los altos precios del trigo bueno

Un camión con 290.000 kilogramos de trigo ingresó a la Argentina por la aduana de Colón, Entre Ríos, el viernes pasado, lo que se constituyó en la primera importación del cereal con destino a molienda que registra el país desde 1973.
La importación, aunque de un volumen más que exiguo, se concretó tres semanas después de que corredores uruguayos confirmaron que molinos harineros argentinos estaban interesados por el cereal oriental, ante los problemas de calidad que tuvo este año el grano local, y que se había efectuado una compra por unas 300 toneladas de trigo con 11% de proteína, como informó El Cronista en su edición del 20 de mayo último.
El despacho ingresó por la localidad entrerriana de Colón el 10 de junio, según surge de los datos del Sistema María de Aduana. La operación es por un monto de u$s 47.850, lo que representa u$s 165 por tonelada FOB, sin contar el flete, 23 dólares por tonelada menos que lo que costaba el trigo de calidad local hace 20 días.
Guillermo Rossi, del departamento de Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), le dijo a este diario que se trata de la primera adquisición de trigo con destino a molienda (fabricación de harina para panificados y derivados) que hace la Argentina desde 1973. Ese año, ingresó al país medio millón de toneladas del cereal más emblemático.
El especialista comentó que en los registros oficiales existen operaciones de importación de trigo en distintos años posteriores a ese hito, aunque por volúmenes ínfimos y, en muchas oportunidades fueron para cumplir con compromisos de exportación o bien para uso como semilla.
En 2013, en tanto, hubo rumores de que se iba a importar trigo ante la peor cosecha del cereal en más de 50 años, que hizo que los precios del grano, y sus derivados, se dispararan y cotizaran por encima de la soja.
En esta oportunidad, la importación desde Uruguay tiene su razón de ser en los problemas de calidad que tuvo la cosecha de trigo anterior, de entre 3 y 4 puntos menos que lo necesario para elaborar pan.
Eso hizo que el trigo con calidad cámara cotizara nuevamente como la soja (en torno a $ 4000 la tonelada disponible).
En la actualidad, el trigo argentino de calidad ronda los u$s 200 dólares por tonelada, del trigo del Golfo de México (el de mayor calidad), que oscila en u$s 190 por la misma cantidad, aunque operadores granarios indican que comprar ese cereal sería "negocio" si se adquieren por lo menos 20.000 toneladas.
A principios de mayo, el presidente de la Federación de la Industria Molinera (FAIM), Diego Cifarelli, había indicado que la alternativa uruguaya era la más viable para mejorar la materia prima necesaria para elaborar la harina con estándares correctos para su comercialización, en el mercado interno y externo. Y comentó que la industria requeriría unas 200.000 toneladas de trigo de alta calidad para hacer frente a la molienda en los meses que restan hasta que esté disponible la próxima campaña, que se está sembrando por estos días, hacia noviembre. Según datos del mercado, los molinos compraron en lo que va del año 30% menos que lo que habían adquirido en igual lapso de 2015 y están operando con stock más que ajustados.