REGIR UNA VIEJA RESOLUCIÓN DE 2006, LUEGO POSTERGADA

Por cambio regulatorio, se importará más nafta premium el año próximo

Se permitirá un 80% menos de contenido de azufre desde el 1º de enero. Las empresas deberán invertir para adaptarse hasta 2022, cuando cambiarán las necesidades

A partir del 1° de enero próximo, un cambio regulatorio provocará que se incrementen las importaciones de combustibles. Es que por una vieja resolución de 2006 (la 1286 de la Secretaría de Energía, que fue actualizada en 2016 por la resolución 5 de la Secretaría de Recursos Hidrocarburíferos), se tendrá que disminuir hasta un 80% la cantidad permitida de azufre en la nafta premium, algo para lo que algunas refinadoras no están preparadas.

En concreto, la norma dispone bajar en la nafta grado 3 de 50 partes por millón (mg/kg) de azufre a 10 en el comienzo del nuevo año. De esta forma, desde el primer día del año próximo la refinadora Axion tendrá que importar nafta premium; mientras que YPF y Raizen (que opera la marca Shell) aseguran que ya están preparados para cumplir con las nuevas especificaciones.

La nueva regulación busca disminuir las emisiones contaminantes y adaptarse a los cambios tecnológicos de la industria automotriz, pero el efecto secundario es que habrá una salida de dólares del país para abastecer de combustibles al mercado local.

Axion, la refinadora de Pan American Energy Group (PAEG), vendió al mercado unos 158.161 metros cúbicos (m3; 158,1 millones de litros) de nafta premium en los primeros diez meses de 2018.

Según aseguraron, al menos en el primer semestre de 2019 tendrán que importar el 90% de ese combustible, hasta que se pongan en marcha los cambios en la planta refinadora de Campana, en la que invirtieron u$s 1500 millones en los últimos años.

Con esos cálculos, deberían comprar en el exterior 85,4 millones de litros de nafta grado 3. A YPF, por caso, cada litro que importó a lo largo de 2018 (casi 93 millones) le costó en promedio u$s 0,54. De esa forma, las importaciones nuevas de nafta premium rondarían los u$s 45 millones o u$s 50 millones.

Para adelante, las refinadoras tendrán que encarar un profundo proceso de inversiones para remodelar sus plantas. En 2022, la cantidad de azufre en la nafta súper (grado 2) deberá bajar un 66,6%, de los actuales 150 mg/kg a 50 mg/kg. Mientras el gasoil común deberá contener apenas 350 mg/kg, desde los 500 mg/kg permitidos en las zonas de Alta Densidad (AD) urbana, y los 1500 mg/kg en las zonas de Baja Densidad (BD).

De cualquier forma, las importaciones de naftas y gasoil ya están cerca del récord: fueron casi 2,5 millones de m3 (2500 millones de litros) comprados hasta octubre, lo que representó una salida de u$s 1410 millones. El récord fue en 2013, con 2,8 millones de m3.

Sobre todo, lo que pesó en la balanza fueron las compras de gasoil premium en el exterior: casi 1,8 millones de m3 en los primeros diez meses de 2018, que costaron u$s 1017 millones.

Hasta octubre, habían llegado 121 cargas de naftas y gasoil a los puertos argentinos. Las mayores compras fueron concretadas por la petrolera estatal YPF a Estados Unidos. Otros orígenes fueron Holanda, Arabia Saudita, Brasil, Omán, Singapur, Bélgica, China, Suiza, Malasia, Rusia, Portugal, India, Canadá, Chile y Alemania.

La llegada del trader Trafigura, que opera la marca Puma Energy, también sumó a esta tendencia. Es que a mitad de año tuvo problemas en su refinería de Bahía Blanca (con despidos y la planta parada), por lo que entre junio y septiembre elevó sus importaciones de combustibles, en especial de gasoil premium.

Equipo Economía y Política
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