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MARTES 23/04/2019

Pinedo: "Perder la elección es una hipótesis en la democracia"

El senador admite que el Gobierno está en una situación delicada, aunque confía en que los argentinos optarán por no volver al pasado y reelegirán a Macri en octubre

Para Pinedo, las relaciones internacionales de Macri salvaron al país del colapso el año pasado

Para Pinedo, las relaciones internacionales de Macri salvaron al país del colapso el año pasado

En un mano a mano con El Cronista, el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, reconoció las dificultades que atraviesa el Gobierno para regenerar la confianza, pero responsabilizó a la posición "tan antisistema" del kirchnerismo por la incertidumbre actual.

-¿Está en su peor momento el Gobierno?

-El peor momento fue el 11 de diciembre de 2015. Íbamos rumbo a una híper y había que corregir muchísimas cosas porque las distorsiones eran terminales. La situación era catastrófica y Macri la afrontó y evitó el colapso. Hoy tenemos un país que se encamina al déficit primario cero, un Banco Central con reservas, un crédito que sufrió mucho el año pasado, pero que demostró que podía avalar la política del Presidente, y unos precios de la energía que están en el 80% de los costos de producción y que ya han generado autoabastecimiento y posibilidades de exportación. La situación es menos dramática, lo que le agrega dramatismo es la incertidumbre electoral.

-Cuando el Presidente dice "éste es el rumbo", da la impresión de que la sociedad lo que ve son las consecuencias que ha tenido hasta ahora en su economía y eso alimenta las dudas.

-Entiendo eso, lo que pasa es que la sociedad piensa el gobierno de Macri como si fuera un viaje en auto, y lo que no metemos dentro de nuestra cabeza es que el año pasado tuvimos un choque de frente, que fue cuando se cortó el cien por ciento del crédito en la Argentina, y el país tuvo que hacer en seis meses el esfuerzo que tenía previsto hacer en tres o cuatro años. Ahora estamos padeciendo las consecuencias de la salida del choque y eso genera una incertidumbre que se suma a la incertidumbre electoral, especialmente por la inflación.

-El Gobierno recurrió de apuro al FMI, pero hoy está atado de pies y manos por ese acuerdo. ¿No cedió demasiado?

-Más o menos, cuando vos te caíste de una ola, no tenés la elegancia de una bailarina de ballet, y por eso muchas veces se va corrigiendo. No es una especie de biblia, es un acuerdo que se analiza por partes…

-¿Las condiciones impuestas no alimentan la desconfianza?

-Son metas duras, porque se trata de revertir la inflación como fenómeno dramático de la Argentina que hay que dar vuelta, para lo cual hay que ser consistente en dos cosas: no gastar más de lo que tenés, que es lo que estamos haciendo, y no imprimir billetes para financiar al Gobierno a costa de los trabajadores. Ahora, hay que generar condiciones de credibilidad y eso es lo que tiene alguna dificultad, porque siempre de las crisis se sale creando expectativas y confianza y es difícil generarlas en un año electoral con contradicciones políticas tan dramáticas como las que plantea el kirchnerismo.

-¿Se puede hacer campaña y gobernar al mismo tiempo en estas condiciones?

-Entre destruir a la Argentina para ganar una elección y hacer lo que tiene que hacer, el Presidente optó por lo que tiene que hacer para preservar al país.

-¿Aunque le cueste perder?

-No digo que pierda, pero evidentemente perder es una hipótesis en la democracia y él está haciendo lo que Argentina necesita confiado en que los argentinos lo van a entender y no van a querer ir al lugar de partida tirando por la ventana el esfuerzo que hicieron estos años.

-¿Qué parte de culpa asumen en el hecho de que Cristina, sin confirmar si es candidata, cuente con chances de ganar?

-No tenemos problema que nos digan que tenemos responsabilidad. Tenemos responsabilidad de las cosas buenas que hemos hecho, como evitar dos veces que la Argentina chocara de manera catastrófica, cosa que podría haber pasado en 2016, y tendría que haber pasado, si no hubiera sido Macri presidente, en 2018. Lo que salvó a la Argentina en 2018 de otra hiperinflación fueron las relaciones internacionales del Presidente. Somos responsables de eso, y de las cosas malas también. Los cálculos que se hicieron no fueron exactos siempre, a veces sí y muchas veces no, y de eso somos responsables.

-¿Y de la estrategia de polarizar con Cristina, aún a costa de desestabilizar más la economía?

-Ahí tengo una diferencia. Si hacés una análisis serio de la opinión pública, la ex presidenta nunca dejó de ser la principal alternativa a Macri. Eso no es producto de una decisión política de Marquitos Peña sino de la realidad sociológica del país. Siempre la ex presidenta tuvo un apoyo que iba entre el 25 y el 30%, y lo sigue teniendo. Tal vez ahora, en momentos más críticos, mejore un poquito.

-Pero Macri se siente cómodo polarizando con ella.

-No sé… la política sería distinta si no hubiera una posición tan antisistema del kirchnerismo. Si la oposición al Presidente fuera una oposición democrática, razonable, que le importara la verdad, que fuera de buena fe, tendrías un gobierno buscando más coincidencias con los sectores de la oposición.

-¿La elección va a ir más allá del bolsillo, como dice Peña?

-Creo que el bolsillo es muy importante, pero para ser realista, hay que darse cuenta de que cuando uno vota, vota para el futuro, no para el pasado. Si te va mal económicamente, podrías pensar "voy a votar en contra del Gobierno". Ahora, si la alternativa al Gobierno es una persona que sabés que te lleva a un precipicio y…

-¿Cómo va a gobernar Macri a partir de 2020 si es reelecto sólo por el temor al kirchnerismo?

-Mucho más difícil le sería a Cristina gobernar, por las ideas que tiene y por la gente que tiene para implementar esas ideas. ¿Cómo harían para conseguir crédito? ¿Cómo harían para financiarse? ¿Harían lo mismo que hicieron antes? Chocan en 15 minutos. Eso lo evaluará la gente antes de votar.