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Petroleros de Chubut aún dudan del acuerdo que firmarán el martes

La semana que viene se suscribirá una adenda al convenio laboral para sostener la producción. Sin precisiones sobre la reducción de costos, confían en que se aplicará de inmediato

Petroleros de Chubut aún dudan del acuerdo que firmarán el martes

El nuevo acuerdo de productividad para la actividad petrolera en Chubut se firmará el próximo martes en Buenos Aires y promete la certeza del mantenimiento de los puestos de trabajo, aunque todavía está envuelto en un mar de dudas. Es que aunque la paz social estará presente por al menos seis meses, algunas figuras creen que el conflicto podría recrudecer hacia fin de año.

La adición al convenio laboral será similar a la acordada para Vaca Muerta, con foco en elevar la productividad. Todavía hay discusiones sobre las horas taxi, que es el tiempo que se abona a los empleados por estar disponibles pero sin actividades concretas en los pozos y que, si se eliminan o se modifican, bajarían de hecho el salario de los trabajadores. También habrá contemplaciones sobre el trabajo con vientos fuertes y la ampliación de la cantidad de operarios por pozo.

Las empresas más interesadas en el acuerdo son Pan American Energy (PAE) e YPF, que concentran casi la totalidad de las operaciones en esa provincia, la más petrolera del país.

La reunión de la Mesa Chubut, integrada por los gobiernos de la Nación y de esa provincia, las empresas y los sindicatos, será a las 15 en el Ministerio de Energía de la Nación. El ministro Juan José Aranguren confirmó en Houston que las partes "van a ponerse de acuerdo en un convenio colectivo que tenga muchas de las prácticas que hemos discutido para Vaca Muerta". "El Golfo San Jorge es una cuenca madura, que debido a los bajos precios (del petróleo a nivel internacional) tiene un problema de empleabilidad. Y los sindicatos se dieron cuenta de que se tienen que reestructurar para poder sostener las fuentes de trabajo", analizó.

Consultado sobre cómo repercutiría en los costos, Aranguren no ofreció precisiones. "Más que reducir los costos buscamos mantener el empleo, en la senda que se trazó el Gobierno de reducir la pobreza", aclaró. El funcionario también dijo que la adenda al convenio colectivo de trabajo para la actividad no convencional en Neuquén ayudó a bajar entre un 20% y un 25% los costos, pero todavía es difícil calcularlo para Chubut.
Otras fuentes de la industria, también sin precisiones numéricas, estiman que la firma de esta adenda para Chubut significa una última oportunidad para reactivar la producción. La dificultad del acuerdo radicó en la combatividad del sindicato que conduce Jorge Ávila, que cargó varias veces contra los funcionarios nacionales y exigió las mismas condiciones y atención que merece Vaca Muerta.

"Ávila se dio cuenta de que tenía que aflojar, ya que sin esto no podían haber inversiones. Pero es importante porque lo que se firma se cumple inmediatamente, no es como en Neuquén, donde se suscribieron cambios para Vaca Muerta y todavía cuesta aplicarlos", explicó una fuente en off. Se refiere a las complicaciones que aún tiene el sindicalista petrolero y senador neuquino Guillermo Pereyra para convencer a sus bases de los beneficios anunciados y firmados este año, que no cambiaron por ahora la realidad del trabajo en los pozos.
El titular del Sindicato de Petroleros Jerárquicos de la Patagonia Austral, José Lludgar, dijo que el acuerdo "no será para siempre" y que no está dispuesto a firmar "cualquier papelón que después no se pueda aplicar", como se hizo en Neuquén.

En la anterior reunión de la Mesa Chubut, el jueves de la semana pasada, el Estado nacional se comprometió a pagar subsidios del RePro a 1800 trabajadores que fueron despedidos por $ 22.000 durante seis meses.