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Pese a las advertencias de Brasil, no habrá por ahora libre comercio de autos

Los ministros de Producción coincidieron en que primero deben darse ciertas condiciones. El acuerdo vence en junio. Privados proponen volver al flex de 1,95

Pese a las advertencias de Brasil, no habrá por ahora libre comercio de autos

Las advertencias que había disparado antes de pisar suelo argentino el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio de Brasil, Armando Monteiro, sobre el deseo del país vecino de avanzar hacia el libre comercio en el sector automotriz fueron pura espuma. Si bien la expectativa hacia el mediano plazo es alcanzar ese objetivo, el acuerdo logrado ayer con su par argentino, Francisco Cabrera, es relanzar las negociaciones bilaterales para trabajar sobre un nuevo convenio del sector –vence el 30 de junio– que contemple integración productiva, generación de empleo, agregado de valor y acceso a nuevos mercados.


El contexto de fuerte caída del mercado automotriz en Brasil, que el año pasado llegó al 27%, y la también magra performance de la industria local desalientan al gobierno argentino a avanzar por el camino del libre comercio, ya que temen que crezcan fuertemente las importaciones del vecino país, que hoy resulta mucho más competitivo, y le quite mercado a los productos nacionales.


De todos modos, y si bien desde algunas empresas ansían llegar al libre comercio en el menor tiempo posible, la propuesta que está barajando la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa), en consenso con su contraparte brasileña Anfavea, radica en sugerir a los gobiernos un flex de 1,80 para el primer año y de 1,95 para el segundo año. El flex es un valor que mide los términos de intercambio entre ambos países. Hoy es de 1,50 para ambos países, lo que significa que por cada dólar que cada país exporte de autos y autopartes, puede importar hasta 1,5.


La idea de los privados es elevar ese valor para poder importar más de Brasil, aunque con un comercio todavía controlado y sin riesgos para la producción y el empleo argentino. De todos modos, existen dudas sobre si el Gobierno aceptará este valor. Consultado al respecto, el titular de Fiat, Cristiano Rattazzi, sostuvo que un flex de "1,50 es muy peligroso, ya que puede hacer frenar la producción. Habría que ponerlo en 1,95, como estaba antes, que nadie cerró la fábrica por eso".


"Se viene hablando sólo del tema del flex, que a nuestro juicio debería ser asimétrico por el tamaño de los mercados. Pero AFAC también pidió que se adecuen los requisitos de origen de autopartes y la revisión de aranceles", manifestó el director ejecutivo de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), Juan Cantarella.


Monteiro y Cabrera se reunieron por la mañana para relanzar las negociaciones, pero ni se mencionó el tema del flex. Coincidieron en que el objetivo es afianzar el vínculo bilateral y trabajar para mantener equilibrado el comercio. Acordaron retomar los encuentros de la Comisión Bilateral de Comercio, que tendrá su primera reunión la segunda quincena de marzo. "Creemos en la necesidad de dinamizar el funcionamiento interno del Mercosur, en coordinación con nuestros socios. Pusimos especial énfasis en los temas de inversiones, compras gubernamentales y convergencia regulatoria", señaló Cabrera en la conferencia de prensa que dieron luego del encuentro.


El ministro habló del libre comercio como un proyecto a largo plazo, ya que "se tienen que cumplir una serie de condiciones". "Espero que sea lo más corto posible", agregó. Los temas a discutir son la integración productiva y la promoción de las inversiones que hace Brasil para las autopartes y cómo se compatibiliza esta estrategia en un régimen armonizado para que haya equilibrios y se genere empleo en los dos países, precisó el ministro argentino. Se refería al Plan Innova, a partir del cual Brasil beneficia las partes locales.


En tono de broma, Monteiro señaló: "Si hablamos de largo plazo, estaremos muertos". Aunque rápidamente aseguró que no hay discrepancias con la visión argentina, en el sentido de "un horizonte de mediano plazo" que genere condiciones previas a la apertura total. También buscarán la reinserción conjunta en terceros países y en este sentido se refirieron al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que permanece trabado.