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Parrilli: “Hacen espionaje político a la oposición, es un Watergate autóctono”

El exsecretario general de la Presidencia y extitular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) no se refirió casi al contenido de las escuchas sino que les dio contexto y atribuyó las responsabilidades políticas de su difusión.

Parrilli: “Hacen espionaje político a la oposición, es un Watergate autóctono”

Con el título “El verdadero Macri y el espionaje político”, el exsecretario general de la Presidencia y extitular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el gobierno kirchnerista difundió un extenso comunicado a raíz de la difusión de escuchas telefónicas donde la expresidenta Cristina Fernández y él analizan la situación creada luego de declaraciones periodísticas del exespía Jaime Stiuso.

En esos diálogos, de amplia repercusión mediática, la exmandataria habla de “armarle” causas a Stiuso aunque luego se corrige y dice “armarle no, qué causas lo denunciamos”. Las escuchas, adelantadas bajo formato texto primero por el diario Clarín y luego dados a conocer hoy en audio por Radio La Red, tuvieron su costado también hilarante porque la exjefa de Estado en una oportunidad (no en dos, como se había divulgado) trata a Parrilli de “pelotudo”, porque el funcionario no reconoce la voz de su jefa al llamarlo y luego, ante los titubeos del exseñor cinco kirchnerista, le advierte que está con “reacción lenta”. 

Parrilli casi no se expidió sobre el contenido de las escuchas, por las cuales la exmandataria acaba de ser denunciada por “abuso de autoridad” y se limitó a denunciar que la divulgación de las conversaciones es “ilegal” y responde a una acción de “espionaje político” ordenado por el gobierno del presidente Mauricio Macri.

 

Según Parrilli, “la escuchas no tienen por objetivo buscar la verdad en ninguna causa judicial, sino pura y expresamente realizar un espionaje político sobre la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Esta circunstancia que ya había sido alertada públicamente por el suscripto, resulta claramente expuesta cuando comprobamos que las mismas fueron realizadas entre el mes de junio y septiembre del año pasado, precisamente cuando retoma reuniones y actividades políticas en la Capital y Gran Buenos Aires”.

“Este escandaloso espionaje político sobre la Ex Pesidenta Cristina Fernández de Kirchner, sin duda la principal dirigente política de la oposición, está siendo realizado por expresas directivas del presidente Macri. Y revela claramente que, ademas, están siendo espiados todos los dirigentes opositores, sean estos mas duros, menos duros o ‘ma non tropo‘. Estamos asistiendo a una suerte de Watergate autóctono, con la activa participación de ex agentes de Inteligencia y la complicidad de jueces federales, que utilizan causas judiciales truchas o pre-causas para justificar intervenciones telefónicas de dirigentes opositores”, advierte Parrilli, a la vez que agrega que “estamos frente al verdadero Macri: el que ordenó espiar no solo a dirigentes opositores en su distrito, sino a su propia ‘famiglia‘ y a familiares de victimas del atentado a la AMIA. Causa esta, la de las escuchas, en la que fue sobreseído ‘casualmente‘ al día siguiente de asumir como Presidente, pero habiéndose probado que el espionaje telefónico existió”.

En la única referencia al contenido de las grabaciones, Parrilli se refiere a un tramo “titulado ‘Cristina consultó con Parrilli sobre a quienes le habían armado carpetazos‘, cuando “el audio trascripto dice exactamente lo contrario”. Se refiere al momento en que CFK le pregunta a Parrilli: “¿A quién armamos carpetazos nosotros?”. Este fragmento de la conversación podría interpretarse como el pedido de información sobre un hipotético listado de “carpeteados”, el cuasi lunfardo por el que se señala una actividad de espionaje que consiste en rastrear antecedentes verdaderos o falsos de un dirigente para perjudicarlo. Tendría, en este caso, el valor de una confesión. Pero también podría interpretarse como una pregunta retórica, que presupone la respuesta negativa, que es la que, en realidad, da Parrilli, casi pisando a la exjefa de Estado: “A nadie”. 

Parrilli acusa de la “divulgación y la entrega a medios periodísticos de manera ilegal de dichas conversaciones” a “la Corte Suprema de Justicia en cabeza de su presidente, Ricardo Lorenzetti, el titular de la A.F.I. Sr. Alberto Arribas, el juez de Comodoro Py Ariel Lijo y el Fiscal Guillermo Marijuan, a quienes hago responsable penalmente y contra quienes accionaré judicialmente”.


“Aparece ahora claramente la conexión política y mediática del nefasto personaje Antonio Stiuso a) Jaime con jueces y fiscales, periodistas y dueños de medios, (Clarín , América, etc) que no sólo se transforman en sus voceros y defensores mediáticos, sino también en el hecho de que las 8 denuncias penales que suscribí y efectúe como titular de la A.F.I. sobre dicho ex agente y sus secuaces, en cumplimiento de mi deber como funcionario publico, no hayan avanzado a casi dos años de haberlas realizado y duerman el sueño de los justos en los despacho de Comodoro PY, que ahora es instrumento de éste fenomenal espionaje político a la oposición”, sostiene el comunicado, que en estos momentos está, además, siendo tuiteado, fragmento por fragmento, por la exPresidenta, además de compartido completo en su muro de facebook.

 

 

Parrilli especula con que la difusión de las escuchas busca tapar que “el titular de la AFI, Alberto Arribas, tiene que dar cuenta de un nuevo hecho de corrupción de este novel gobierno”, y que “vuelvan a aparecer las relaciones promiscuas que existían entre los organismos de inteligencia ( Stiuso y Cia) y los periodistas”.

El extitular de la AFI recuerda, al final, que “la causa judicial en la que se ordeno la intercepción de mis teléfonos, se cae por su propio peso ya que luego del gran montaje mediático y judicial de la supuesta captura de Ivan Perez Corradi, no solo termino con una falta de mérito por no tener pruebas, sino que desapareció de los medios periodísticos afines al gobierno cuando termino denunciando por extorsión y coimas a la jueza Sandra Arroyo Salgado y al exsenador Ernesto Sanz e influyente asesor del presidente Macri”.