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Pararon los docentes bonaerenses y Vidal avisó que les descontará el día

La tensión volvió a instalarse ayer en la relación entre el gobierno bonaerense de María Eugenia Vidal y el gremio docente más numeroso de la provincia. Los maestros agrupados en el Suteba, el sindicato que conduce Roberto Baradel, cumplieron con un sorpresivo paro de 24 horas en adhesión a la protesta dispuesta por la CTA bonaerense, medida que provocó la dura reacción de Vidal, que ratificó que descontará el día no trabajado y reclamó a los docentes que "no se dejen usar" por dirigentes que, según acusó, "hacen política con la educación y los chicos".
La fuerte advertencia de la gobernadora y las críticas de varios funcionarios provinciales generaron malestar en la cúpula del Suteba, al punto que Baradel acusó a la administración bonaerense de "intentar meter miedo con planteos autoritarios", como el descuento de haberes a los docentes que adhieran a la medida de fuerza. "Intentan generar miedo. Son planteos autoritarios los que hacen. No se trata de eso, no se trata de buscar culpables y confrontar, se trata de asumir los problemas y resolverlos", lanzó el dirigente gremial al defender el sentido de la protesta de los maestros.
Además, y luego de que Vidal dijera ayer que "esperaba otra actitud" del sindicalista, Baradel sostuvo que "no se trata de hacer declaraciones personalizadas como hizo" la mandataria y le contestó que también los docentes "esperaban otra actitud del gobierno para resolver los problemas que tiene la escuela pública".
En medio de la medida de fuerza, que según el gremio registró "masiva adhesión", Vidal insistió en el repudio a la actitud de la dirigencia gremial docente de la provincia y calificó de "política" la huelga. "Los maestros de nuestra provincia hacen un enorme esfuerzo y tienen reclamos legítimos, pero les pido que no se dejen usar por un paro que no es por una mejor escuela pública. Es una medida de fuerza de índole política que no tiene nada que ver con su estabilidad laboral", enfatizó. Sostuvo que la protesta "afecta a los chicos que hoy necesitaban ir a la escuela, para quienes un día de clases cuenta y es importante", y reiteró que "el día de paro se va a descontar" del salario a quienes adhirieron a la medida y no dictaron clases.
En la misma línea, el ministro de Educación bonaerense, Alejandro Finocchiaro, dijo que descontar el día no trabajado por la huelga "no es una amenaza" como argumentó Baradel y aseguró que es regla que "se le paga al trabajador que trabaja". El funcionario opinó que la huelga de Suteba tiene "connotaciones políticas", por lo que instó a los gremios a que "si tienen diferencias con el Gobierno, que hagan protestas que molesten a los funcionarios, no a los chicos".
"Hacer hoy un paro es querer muy poco a la escuela pública, porque le están quitando a los chicos la posibilidad de tener un día más de clases", cuestionó Finocchiaro.
Por su parte, el ministro de Trabajo bonaerense, Marcelo Villegas, atribuyó el paro de Suteba al rechazo de la ley de Emergencia Administrativa y Tecnológica, recientemente promulgada en la provincia, y al veto de la ley antidespidos dispuesto por el presidente Mauricio Macri.
La medida de fuerza de los docentes se realizó en adhesión a la huelga convocada por la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) seccional provincia de Buenos Aires en contra del "ajuste y las leyes de flexibilización laboral". Además de los maestros del Suteba, al paro también se plegaron los porteros, cocineros y personal de limpieza escolar nucleados en ATE.