Para impulsar exportaciones, el sector maderero pide mejora de la macro y bajar el costo del crédito

Es un sector eminentemente pyme y como tal sufre el combo de caída del mercado doméstico, tasas de interés elevadas y presión tributaria récord. La salida es impulsar las exportaciones, que por el momento sólo reaccionaron ante la devaluación del peso

No hay política sectorial que funcione, si la macro no acompaña. Ésta es una máxima irrebatible en todo el entramado pyme, pero es particularmente cierta en la cadena foresto industrial de la madera y el mueble.

En el contexto de la mesa sectorial que encabeza el presidente Mauricio Macri y de la que participan representantes de todas las dependencias oficiales que interactúan con el sector, esta industria ha logrado algunos avances concretos, sin embargo, los aspectos macroeconómicos condicionan el despegue del sector. 

Pese a la apribación de la construcción en madera, la implementación de los bitrenes en algunas ciudades y el adelantamiento del 100% del mínimo no imponible para contribuciones patronales a las empresas del sector, cuestiones vinculadas al costo del financiamiento y la rebaja de la carga tributaria, aún están en lista de espera.

Además, impactan la baja del consumo, en especial en el segmento de muebles, la caída de la actividad, la inflación y la importante informalidad que hay en el sector.

"Si no bajan las tasas de interés, nada puede andar bien en la economía de las pymes", sostuvo ayer Pedro Reyna, presidente de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), durante una presentación ante la prensa.

Según analistas de la entidad, el nivel de las tasas de interés afecta no sólo en el acceso a financiamiento para capital de trabajo, sino también en la contracción del consumo. En ese sentido, desde FAIMA destacan la rigidez del Gobierno ante demandas sectoriales tendientes a reducir el costo del financiamiento.

Son un poco más permeables, sin embargo, en materia impositiva, aunque todavía no hay respuestas concretas sobre el plan de facilidades de pago de compromisos con AFIP y la suspensión del scoring.

Exceptuando el sector celulósico papelero, que se mueve con lógica propia, el resto de la cadena de valor está afectado por los vaivenes de la economía local.

Mientras los primeros eslabones de la cadena, la producción de rollos, madera aserrada, tableros viene creciendo en los mercados de exportación, los segmentos con mayor elaboración como los muebles, sufren por la caída del mercado interno, la presión impositiva y la falta de políticas activas hacia el sector.

Para FAIMA señalan tres actividades como "puntos clave para el desarrollo de nuestra cadena de valor" y orientarán las inversiones en los próximos meses y años. Son el uso de madera en la construcción, la producción de energía en base a residuos de madera y los intangibles en la industria de la madera, con foco en el diseño de calidad. 

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