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Para cuidar la unidad, la CGT evita la definición de un paro contra Macri

Moyano y Caló comparten la idea de nominar un triunvirato al frente de la CGT de unidad

Moyano y Caló comparten la idea de nominar un triunvirato al frente de la CGT de unidad

Preservar el proceso de unidad ante todo. Ese fue el desafío que se autoimpusieron ayer los referentes de las tres CGT que negocian reunificarse en una única central el próximo 22 de agosto, por lo que resolvieron patear para adelante cualquier discusión sobre la posibilidad de apurar el llamado al primer paro general contra la administración de Mauricio Macri. La decisión fue un reflejo evidente de las diferencias que subsisten entre las diversas vertientes cegetistas sobre la oportunidad de llevar al terreno del conflicto abierto los cuestionamientos que acumulan contra el Gobierno por el impacto de la inflación y el tarifazo y la falta de definición oficial sobre la rebaja de Ganancias y el reparto de fondos a las obras sociales sindicales.

"Estamos transitando hacia un congreso de unidad, cómo vamos a lanzar un paro", advirtió un dirigente de la primera línea sindical al justificar la definición que adoptó ayer la "mesa chica" que conformaron las tres CGT durante un encuentro realizado en una sede del gremio de Camioneros en el barrio de Caballito. Pese al reclamo de algunos sectores internos por acelerar un eventual plan de lucha, hasta el propio Hugo Moyano, que transita el tramo final de su jefatura cegetista y en las últimas semanas profundizó su discurso crítico hacia la Casa Rosada, pidió puertas adentro de la reunión "no presionar a la nueva conducción de unidad".

Tampoco prosperó la intención de algunos dirigentes de difundir un crítico documento contra la administración macrista, cuyo borrador había trascendido informalmente. En cambio, se acordó que habrá un pronunciamiento consensuado como resultado de las deliberaciones el plenario que dirigentes de las tres centrales mantendrán el próximo 5 de agosto.
La principal resolución del encuentro fue la ratificación de que será un cuerpo colegiado, concretamente un triunvirato, el que conducirá los destinos de la central obrera una vez reunificada. Los nombres de Héctor Daer, dirigente de Sanidad y de la CGT oficial de Antonio Calo; Juan Carlos Schmid, titular de la CATT y referente de la CGT Azopardo; y Carlos Acuña, jefe de los estacioneros y representante de la central Azul y Blanca de Luis Barrionuevo, figuran como número puesto para integrar el terceto, según señalaron a este diario voceros de la reunión.

Ese gesto pareció destinado a calmar los reclamos de otros sectores gremiales que pretenden que se designe un único secretario general al frente de la nueva CGT de unidad. En esa postura se plantaron el titular de Uatre, Gerónimo Venegas, que hasta se autopostuló para liderar la entidad; y el Movimiento de Acción Sindical (MASA), el grupo de sindicatos que encabeza el taxista Omar Viviani y que candidatea al ferroviario Sergio Sassia. Sin embargo, en ese último sector no descartan la posibilidad de aceptar una cúpula colegiada, siempre que puedan incorporar a un representante propio en la conducción. "Se va a hablar con todo el mundo, el objetivo es que no quede nadie fuera de la unidad", enfatizó un gremialista que ayer participó del encuentro sindical.