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Para bajar tensiones, el Gobierno convoca a un diálogo a la CGT

Quiere contener el malhumor social y mostrar unidad ante los mercados después de presentar el Presupuesto 2019 y explicitar cómo se llegará al déficit cero

El ministro de Producción, Dante Sica, y el secretario de Trabajo, Jorge Triaca, convocarán a los gremios

El ministro de Producción, Dante Sica, y el secretario de Trabajo, Jorge Triaca, convocarán a los gremios

Tras reconocer que la devaluación va a impactar en los sectores más necesitados, el Gobierno busca amortiguar el malhumor social. Ayer anunció oficialmente una convocatoria a la CGT, que convocó a un paro general para el 25 de septiembre próximo. También se sentará a dialogar con organizaciones sociales y los empresarios, según trascendió

El ministro de Producción, Dante Sica, reveló que convocará a los gremios junto al ahora secretario de Trabajo, Jorge Triaca. A la vez, la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, mantendrá encuentros con organizaciones sociales en las próximas semanas. "La idea es mostrar que estamos atentos a cada sector en este momento. Por eso va a haber reuniones con distintos actores, pero por separado", confiaron ayer en la Casa Rosada.

La convocatoria del Gobierno a la Confederación General del Trabajo (CGT) apunta a descomprimir la tensión por los efectos del ajuste en los salarios reales y la convocatoria al paro. La cita no tiene fecha ni hora, pero se descuenta que se produciría esta semana. El llamado es la respuesta del presidente Mauricio Macri a dirigentes sindicales con quienes conversó cara a cara en un encuentro reservado. Fue el jueves pasado en Mendoza, en el marco de la cumbre de ministros de Trabajo del G20. Gerardo Martínez y Héctor Daer tuvieron un cruce con el mandatario en el cual Macri les reprochó el llamado a la medida de fuerza, y como contrapartida, los sindicalistas le reclamaron que convocara a los trabajadores para conversar, confiaron fuentes sindicales.

En diálogo con El Cronista, Carlos Acuña, integrante del triunvirato de la CGT, mostró predisposición para conversar. "Siempre que nos citen vamos a estar, pero que no se trate de discursos ni de anuncios, sino que sirva para recuperar la pérdida del poder adquisitivo de los salarios. Si reconocen que las tarifas estaban atrasadas, que digan que los sueldos también lo están y trabajen en eso", dijo. Juan Carlos Schmid, otro integrante del triunvirato cegetista fue más preciso en el pliego que le presentarán al Gobierno. "Son tres puntos para sentarnos a hablar: garantías de paritarias libres, para discutir la recuperación del poder adquisitivo golpeado por la inflación; una salvaguardia para el empleo, como un freno a los despidos; y un aumento de emergencia a los jubilados y pensionados". Sin esas medidas, la CGT no se prestaría al diálogo al que anoche todavía no había sido convocada oficialmente, pero que estimaba que sería en esta misma semana.

En todos los casos, dijo Acuña, el paro del 25 de septiembre se mantiene firme, ya que cuenta con el voto de 120 secretarios generales lo apoyaron, y dijo que vería con buenos ojos la posibilidad de sentarse con empresarios para negociar un acuerdo de estabilidad de precios. Asimismo, admitió que el 25% de paritarias "quedó lejos" de la inflación, estimada en 42% anual, "pero cada gremio discutirá internamente, porque no se puede pedir lo que las empresas no ganan".

La cita a distintos actores sociales implica un cambio de planes para el Gobierno, ya que hasta la semana pasada no se preveían convocatorias. Pero el Gobierno, ante la dificultad económica y con el objetivo de mostrar consenso político al mercado, e incluso al propio FMI.

El Fondo dejó por escrito en el stand-by que pactó en junio que el "consenso social" alrededor del programa por u$s 50.000 millones es "crítico". "No conseguirlo generaría dudas acerca de la sustentabilidad política" de las reformas de las autoridades.