Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Para Economía y Regiones, Argentina no saldrá de la estanflación en 2016

Un informe de la consultora afirma que lograr la reactivación requerirá bajar el gasto público, la presión tributaria, el costo de capital y de los salarios. Estiman que el PBI se contraería 1,6% el año próximo.

Para Economía y Regiones, Argentina no saldrá de la estanflación en 2016

La consultora Economía & Regiones afirmó en su último informe de coyuntura que la Argentina “no saldrá de la estanflación en 2016” y evaluó que para alcanzar una reactivación sustentable del Producto Bruto Interno (PBI) se requieren “cambios estructurales de fondo” relativos a recortes en el gasto público, la presión tributaria, el costo de capital y de los salarios.

“El gobierno de Cambiemos será exitoso si y sólo si nos saca de la estanflación. Sin embargo, no se saldrá de la estanflación en 2016”, aseguró el informe difundido por E&R, que precisó que “el PBI se contraería 1,6% en 2016”.

Consideró que “no habrá crecimiento en el segundo semestre del 2016, sino que tan sólo se suavizará la intensidad de la caída del nivel de actividad”, mientras estimó que el PBI registraría una variación positiva de 2,5% en 2017.

Sin embargo, advirtió que “la variación positiva del PBI de 2017 sólo sería un rebote pequeño y circunstancial que difícilmente se potencie en 2018 y 2019”, porque puntualizó que “sin bajar el gasto público, la presión tributaria, el costo de capital y la inflación a estándares normales, no habrá un shock de inversión que potencie la oferta agregada y el crecimiento económico”.

La consultora puntualizó que Argentina posee actualmente un nivel de gasto público 14 puntos porcentuales mayor al promedio de la región, presión tributaria 10 puntos por encima de los países vecinos, costo de capital entre el doble y el triple al de Sudamérica, y la peor relación entre el costo salarial (después de impuestos) y la productividad del trabajo.