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Panamá, el centro financiero ‘offshore’ de América latina

Tras la renuncia de Suiza al secreto bancario, el país caribeño se convirtió en uno de los mayores paraísos fiscales del mundo. En los 80 era el centro bancario de los cárteles de droga de Colombia, pero logró cambiar su imagen con más regulación

Panamá, el centro financiero ‘offshore’ de América latina

La revelación de que cientos de políticos de alto rango, deportistas y personalidades mundiales estarían implicados en el manejo de cuentas offshore –como el presidente Mauricio Macri y el futbolista Lionel Messi–, afecta la reputación de Panamá como uno de los principales centros financieros de América latina, refugio de capitales de todo el mundo.
Luego de que Suiza tomara la histórica decisión de renunciar al secreto bancario, Panamá, un pequeño país de apenas cuatro millones de habitantes que depende de los ingresos del canal, que aportan casi el 80% de su PBI, se convirtió para muchos en el paraíso fiscal por excelencia. Tiene una ley bancaria muy liberal que atrae a muchas empresas y que le permite atravesar sin dificultades crisis internacionales, con más inversiones. Según el sitio web Panamaoffshoreprivacy.com, las "Fundaciones de Interés Privado no pagan impuestos en ninguna de sus entradas, ni están requeridas a reportar al gobierno panameño. "Con la propuesta de regulación británica para remover el secreto bancario y libros corporativos en los territorios offshore del Reino Unido, es claro que Panamá permanece como el centro financiero offshore más seguro, donde la privacidad y confidencialidad no es solamente respetada, pero vigorosamente protegida por Ley Constitucional", explica el sitio.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) elogió en su último informe la estabilidad del sector bancario panameño por tener una de las tasas más altas de crecimiento, baja inflación y usar el dólar como moneda. "Panamá tuvo el crecimiento más alto promedio en la región durante la última década y logró avances significativos en la mejora de sus instituciones políticas, económicas y financieras. Las perspectivas económicas siguen siendo favorables", destacó el FMI, informaron agencias.
Con frecuencia, se realizan denuncias sobre operaciones ilegales; en la década de 1980, Panamá fue el centro bancario de los cárteles colombianos de droga. Pero en los últimos años se esforzó por cambiar esa imagen y posicionarse como centro financiero serio, al aprobar una serie de regulaciones para los bancos, aseguradoras, firmas inmobiliarias y bolsas de acciones y de piedras preciosas.
En febrero, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que lucha contra el lavado de dinero, borró a Panamá de su Lista Gris de países que no cumplen con los estándares de intercambio de informaciones financieras y fiscales.
La investigación periodística difundió transacciones que no son necesariamente ilegales. Pero pese a la presión extranjera, Panamá demora en aplicar las reglas de transparencia internacional y para responder a los pedidos de intercambio de información financiera de otros países y levantar su secreto bancario. "Panamá se convirtió en el lugar más opaco en la tierra", aseguró el director del Centro para la Política Fiscal de la OCDE Pascal Saint-Amans, a la cadena francesa Tele Sunday.
La organización Transparencia Internacional ubicó en 2015 a Panamá en el 72º puesto sobre 168 países en su ranking.
En Panamá es habitual trabajar con sociedades offshore, firmas constituidas y registradas en un país diferente del que operan y que apenas tienen actividad en la jurisdicción donde se crean. No son ilegales en sí, pero suelen usarse ocultar patrimonio, dinero procedente de actividades ilícitas, para ocultar dinero al fisco o a las autoridades públicas de sus países.