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PRO prepara la pelea por las comisiones en el Congreso sin ánimos de ceder lugares

Molesto con la actitud del FpV, el macrismo decidió asociarse a otros bloques para aplacar al kirchnerismo en Diputados. También se prepara para quitarle algunos despachos

Héctor Recalde (FpV)

Héctor Recalde (FpV)

El poco movimiento, los pasillos vacíos y la ausencia de sesiones extraordinarias despistarían al observador incauto, pero la actividad en el Congreso por estos días es intensa. A las frecuentes conferencias de prensa del Frente para la Victoria (FpV) en rechazo de cada una de las medidas del gobierno de Mauricio Macri se suman las negociaciones febriles que lleva adelante el PRO para asegurarse un número de legisladores que tranquilice al Presidente, al menos en la Cámara de Diputados. Todo ello, en la antesala de una pelea que promete agrandar esa grieta: la de la integración y el reparto de las comisiones, resortes clave para el avance o estancamiento de los proyectos de ley.


El macrismo se prepara para encarar esa discusión con el cuchillo entre los dientes y sin ánimo de ceder espacios. El FpV, también. Unos y otros dirán que los asiste el número. El PRO, asociado a otros muchos bloques, considera que conforma una primera minoría que denominó con la novedosa figura del "acuerdo parlamentario" para imponerse. El kirchnerismo, solo con su bloque y un puñado de aliados, llega a una cantidad similar de bancas. La muestra de la pelea que viene ya tuvo lugar cuando se constituyó la bicameral de seguimiento de los DNU: empatados en ocho, ningún sector pudo imponer presidente y el cuerpo quedó en un limbo.


"Nosotros no estamos obligados ni tenemos que aceptar condiciones desfavorables", advirtió ayer una autoridad del macrismo en el Congreso, respecto de esa comisión. La postura del oficialismo no variará: quiere que el radical Luis Naidenoff presida la bicameral. Y la misma actitud vale para el resto de las comisiones. Por ser el partido de gobierno, el PRO avisa que se reservará las presidencias que desea y le dará al FpV el resto. "Se creen que siguen gobernando, actúan como si el signo del gobierno no hubiera cambiado, pero cambió", se quejan los macristas sobre los pedidos del FpV.


La discusión se escenificará, incluso, en los espacios físicos. En la actualidad, y siguiendo una tradición que se explica en el peso histórico de los dos partidos, el peronismo ocupa el tercer piso de la Cámara de Diputados y la UCR el segundo. Pero irrumpió el PRO y, apoyándose en la lapicera del presidente de la Cámara, Emilio Monzó, reasignará los despachos del tercer piso para ubicar allí a otras autoridades del cuerpo.


En medio de la pelea, asoma la agenda que el macrismo prepara para cuando vuelvan las sesiones: acceso a la información, reforma electoral, DNUs, reforma tributaria, ley cerrojo. Para avanzar, el Gobierno corteja a Sergio Massa. Sus diputados tendrán la llave de varios de esos proyectos.