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Otro mensaje mafioso a Vidal: entraron a la residencia de un ministro

Desordenaron la vivienda platense de Salvai pero no robaron nada. En gobernación temen un mensaje de la Policía, tras un confuso episodio en el despacho de la mandatria

Otro mensaje mafioso a Vidal: entraron a la residencia de un ministro

Por episodios extraños en su seguridad, María Eugenia Vidal inició una mudanza, aún no concluida, de su casa en Castelar a la base aérea de Morón. En marzo, un subteniente fue detenido por robar la casa del intendente de la capital provincial, Julio Garro.

Días después, el gobierno bonaerense relevó a la cúpula de la comisaría primera, donde trabajaba el "poliladron". Justo bajo su jurisdicción está el departamento oficial que ayer, el ministro de Gobierno, Federico Salvai, descubrió que desconocidos habían ingresado, revolviendo el living y la cocina, pero sin robar nada.

No fue el único episodio extraño: justo una semana antes, dos policías de la custodia de la mandataria revolvieron un escritorio de la secretaría privada. El caso lo maneja Asuntos Internos. La denuncia pasó casi desapercibida porque fue efectuada el mismo día de la detención del ex secretario de Obras Públicas, José López. Hasta ese momento, en medio de una ola de secuestros y otros hechos delictivos, la continuidad del ministro de Seguridad Cristian Ritondo parecía pender de un hilo. Fue un respiro la detención.

Y, en tren de casualidades, la residencia de Salvai fue violentada el mismo día que Vidal y Ritondo premiaron, con un ascenso, a los policías que apresaron al ex funcionario K.

"No podemos descartar que haya sido un acto intimidatorio. Es algo muy raro, no se han llevado nada del domicilio", deslizó ayer Salvai. Más allá del fantasma de la "Maldita Policía", etiqueta de los noventa, en La Plata están convencidos de la molestia que causó la reforma impulsada por Vidal, que incluye la obligación de los efectivos de presentar sus declaraciones juradas, implementada por su nuevo jefe, Pablo Bressi, experto antidrogas, de distinta trayectoria dentro de la fuerza con respecto a sus antecesores.

Aún con las sospechas, no por ello descartan que el ingreso a la residencia oficial no haya sido un mero hecho delictivo. "Estamos esperando las cámaras de la calle para ver si registraron algo", esperaban ayer en la cartera de Ritondo.

Los hechos, objetivos, que se conocen hasta ahora sobre lo sucedido en la vivienda oficial de calle 54 entre 7 y 8. Según voceros gubernamentales relataron a Télam, los delincuentes "violentaron la puerta delantera" del departamento, ubicado a pocos metros de la Casa de Gobierno bonaerense, y al no poder abrirla, "treparon por los techos e ingresaron por la puerta trasera". "No robaron nada, entraron con guantes, revisaron todo, y se fueron", completaron, luego de que no se hayan encontrado huellas dactilares. En las fotografías difundidas, se observa una cocina con sus alacenas revueltas, servilletas en el piso y hasta la heladera abierta.

Continuó Salvai relatando el episodio: "Los delincuentes violentaron todas las puertas, menos la del dormitorio (que estaba cerrada con llave)". Y agregó: "Me llamó la atención que no hayan entrado a mi dormitorio y que no se hayan llevado nada, tengo una computadora, un televisor, electrodomésticos como cualquier casa".

En el caso, interviene la UFI número 9 que está a cargo del fiscal Fernando Cartasegna; quien ayer realizó una inspección ocular y aseguró que "no se puede descartar ningún tipo de hipótesis".