Nafta: habrá otro aumento a fin de año para compensar el salto del dólar

Tras la cuarta suba en 2020, esta vez de 2,5% promedio, ya se anticipa un próximo incremento. Qué otros movimientos habrá.

Antes de fin de año, los combustibles volverán a subir para compensar una parte del alza del dólar, que se deslizó un 34% en su versión mayorista en lo que va de 2020. 

Sería con un "micro aumento para que no impacte de lleno en la economía real", según fuentes de YPF, que tiene una fuerte intervención del Gobierno en sus decisiones, al ser el Estado el accionista mayoritario.

Después del cuarto incremento en el año de los precios de la nafta y el gasoil, de 2,5% promedio en el país (que se elevó a 2,85% en la Ciudad de Buenos Aires para achicar brechas con el Interior), el acumulado en Capital llega a 19,2% y en toda la Argentina un 14,7% en promedio.

Los dueños de estaciones de servicio aseguran que faltaría otro ajuste de 6% a 7%, aunque en la firma con sede en Puerto Madero creen que, si hay un retoque en diciembre, será sensiblemente menor a esos porcentajes.

La petrolera estatal tiene un "objetivo de precio" para terminar el 2020, según comunicó a los inversores su CEO, Sergio Affronti, pero no se informó cuál es esa meta.

 

Lo que sí tienen en claro en YPF es que el precio de los combustibles en dólares no se debe atrasar y tenderá a "recomponerse". 

 

Esta estrategia comercial acostumbran a imitar sus competidoras (Raízen -licenciataria de la marca Shell-, Axion, Puma Energy, Gulf y DAPSA) para no perder participación en el mercado, con dominio mayoritario de YPF.

En su reciente presentación de resultados, la petrolera estatal exhibió que sus ingresos en dólares crecieron en el tercer trimestre un 19,5% frente al período abril-junio, el peor de la historia por el impacto de la pandemia.

El motivo se encuentra, precisamente, en el incremento de los precios de los combustibles, que explican el 80% de los fondos con los que cuenta YPF.

Y en ese lapso hubo 45 días de precios congelados, hasta que salieron del freezer a mediados de agosto.

Aunque redujo sus pérdidas, YPF tuvo una utilidad neta negativa entre julio y septiembre de u$s 482 millones y ya contabiliza un rojo de u$s 1637 millones en los primeros nueve meses del año.

En el mercado de la refinación y comercialización de combustibles (Downstream) en Argentina hay dos empresas integradas: YPF y PAE -mediante su marca Axion-.

Los fondos que consiguen con estos aumentos se utilizan para financiar sus planes de inversión aguas arriba (Upstream o exploración y producción de hidrocarburos).

En el 2021 YPF invertirá unos u$s 2000 millones en toda la cadena (Upstream, Downstream y el negocio "Gas y Energía"), el menor monto de los últimos 10 años, con su caja dañada por varios motivos.

Los principales: tres años de recesión -y la consiguiente caída en sus ventas-: una pérdida de posicionamiento en el segmento del gas; la reducción de sus precios en dólares (la nafta bajó un 35% en 30 meses, desde u$s 1,25 a u$s 0,80) y una limitada capacidad de endeudamiento, que tocó un techo al ser más del doble que el EBITDA.

Con estos números encarará la petrolera estatal el Plan Gas 4, que se licitará en diciembre y empezará formalmente el 1 de enero de 2021.

Este programa le permitirá al conjunto de la industria petrolera volcar dinero en forma de inversiones que, de otra forma, trocarían en crecientes importaciones.

Igualmente, los montos serán ostensiblemente menores en relación al potencial de Vaca Muerta, la formación no convencional de gas y petróleo que conserva bajo tierra la esperanza argentina de superar su eterna escasez de dólares.

Impuestos: cómo sería el aumento en diciembre

Por otro lado, el mes que viene habrá otra suba en los impuestos internos. Se trata del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC).

El Estado se queda con casi una cuarta parte del precio de las naftas y el gasoil por esta vía y sin contar otros tributos como el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y Ganancias.

El aumento en el ICL y el impuesto al CO2 es trimestral y desde 2018 (luego de la última reforma tributaria) se aplica en marzo, junio, septiembre y diciembre de cada año en base a la inflación del trimestre calendario previo, aunque los últimos dos Gobiernos manejaron estas actualizaciones a discreción.

Si no mediaran cambios, el próximo martes 1 de diciembre las naftas tendrían una suba de $ 2,04 por litro y el gasoil, de $ 2,01.

Calculados sobre los precios actuales de YPF en la Ciudad de Buenos Aires ($ 63,60 la súper y $ 59,40 el Diesel 500), habría en diciembre un alza de 3,2% y 3,4% solo por este motivo, a lo que se adicionaría el aumento por el costo propio del producto y los biocombustibles, si es que la Secretaría de Energía decide un ajuste del bioetanol y el biodiesel para reactivar la cadena de la industrialización de la soja, el maíz y el azúcar.

El último antecedente fue en octubre: el Gobierno postergó hasta mediados del mes pasado la actualización de los impuestos a los combustibles y solamente los ajustó en base a la inflación del primer trimestre (enero-marzo), por lo que resta un 13,2% que se acumuló entre abril y septiembre.

 

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