U$D

SBS FONDOS
DÓLAR
/
MERVAL

Murió Thomas Griesa, el juez de Nueva York que tuvo en vilo la suerte de la Argentina

Entendió en las demandas al país de los fondos buitre. Harto de dilaciones argentinas, después de años de litigio, condenó a pagar aplicando la cláusula de "pari passu"

Griesa, recreado oportunamente por Andrés Cascioli

Griesa, recreado oportunamente por Andrés Cascioli

Thomas Griesa, el juez neoyorquino que mantuvo en vilo a la Argentina por las demandas de los bonistas en los últimos años, murió ayer en Estados Unidos. A pesar de sus 87 años y varias dolencias, este magistrado se mantuvo activo hasta principios de junio en las causas contra el país: en ese mes trasladó los casos que aún siguen vigentes, por unos u$s 1200 millones que no entraron a ninguno de los canjes y que tampoco se vieron favorecidos por el pago a los fondos buitres el año pasado, a la jueza Loretta Preska. Aún así, su figura aunque visiblemente desmejorada en las últimas audiencias en las que participó, será recordada por las fuertes críticas y duras definiciones en los fallos en los que se expidió sobre la Argentina.

Uno de los más recordados será el que dictó en diciembre de 2011. En ese momento su lectura sobre el "tratamiento igualitario", que hizo que los argentinos utilizaran el término latino "pari passu" casi en cualquier reunión social, implicó que el Estado argentino, con Cristina Kirchner como presidenta, tuviera que pagar a NML del fondo Elliot de Paul Singer y a otros bonistas, cada vez que se abonaban servicios de deuda.

Este fallo de Griesa fue luego confirmado por la Cámara de apelaciones y, como la Corte Suprema de Estados Unidos se negó a tomar el caso, quedó firme en 2014, cuando el país entró técnicamente en default, a pesar de haber dejado de pagar mucho antes.

En diciembre del año pasado, tras el pago en abril de u$s 9300 millones por demandas de fondos buitres que aún estaban en default, Griesa decidió que la Argentina ya no violaba el "pari passu". Lo hizo en un fallo a favor del país, tras una demanda que habían presentado un grupo de acreedores en default. En esta ocasión, el juez alegó que hubo un "significativo cambio de circunstancias" que representó la asunción Mauricio Macri y aseguró que ante la voluntad mostrada por la Argentina, ya no se puede argumentar violación de la cláusula de "pari passu".

Con el 99% de los bonistas que ingresaron a los diferentes canjes que se orquestaron desde el país, quedan u$s 1200 millones en títulos de deuda sin restructurar, aunque, de ese total, sólo u$s 750 millones no habrían prescripto, sostuvieron ayer desde el Ministerio de Finanzas. El analista Sebastián Maril agregó que del total que aún no se restructuró, la mitad se rige según la ley argentina y, la otra mitad, fue emitida de acuer a legislación de Nueva York o extranjera. Esta información surge de una publicación que hace un mes hizo la Argentina ante la SEC (Comisión Nacional de Valores de EE.UU.).

Desde junio, momento en el cual Griesa decidió dar un paso al costado y jubilarse, Preska, que es la misma jueza que entiende en la causa que presentó el fondo Burford Capital contra la Argentina, por la expropiación de YPF, está con los casos de los bonistas que tienen títulos argentinos.

En enero próximo, esta jueza deberá fallar en una causa en la que la Argentina es demandada por Bainbridge Fund Ltd por el incumplimiento en el pago de la deuda.

Bainbridge posee títulos emitidos por Argentina durante 1992, 1993 y 1994, comprados bajo cláusulas que garantizaban tratamiento igualitario respecto al que Argentina pudiera dar a acreedores posteriores.