Moratoria: tributaristas advierten por el incentivo a no pagar y proponen premio para cumplidores

Especialistas impositivos elogiaron la iniciativa del Gobierno, pero con reparos. Consideran que la ampliación del plan de facilidades es necesaria, pero podría generar especulaciones entre quienes pueden pagar y esperan otra moratoria. Proponen reconocimiento a cumplidores.

El oficialismo ultima los detalles para la ampliación de la moratoria impositiva inicialmente destinada a empresas pyme  que se extenderá a todo el sector privado, incluso personas humanas, a través de un proyecto de ley que robustezca el acceso al esquema dispuesto en la Ley de Solidaridad sancionada en diciembre pasado.

Este nuevo plan de pagos abarcará a todas las deudas impositivas hasta el 31 de mayo de este año, a diferencia del vigente que permite imputar impagos de hasta el 30 de noviembre.

El plazo de inscripción será a fines de agosto, pero con un plazo de gracia de tres meses dado que se empezará a pagar a mediados de noviembre. Lo que resta definir son los plazo y si el pago a cuenta para ingresar.

Tributaristas consultados por El Cronista coincidieron en que se trata de una medida "necesaria", pero advirtieron que los peores meses de la crisis todavía están por llegar.

En ese sentido, alertaron por los incentivos a "no pagar" los vencimientos inmediatos que puede generar entre los contribuyentes con problemas financieros. Además, propusieron alguna compensación para aquellos que sí cumplieron sus obligaciones impositivas.

"La moratoria es una medida necesaria pero apresurada. Al no haber terminado el confinamiento, y al no haberse recuperado la economía, no tiene sentido tener una moratoria que quizá no incluya los peores meses de la caída de la actividad", explicó Iván Sasovsky, que explicó que puede generar un incentivo a no pagar incluso en aquellos que pueden hacerlo. "Es un momento de mucha convulsión y entrar de moratoria en moratoria puede ser contraproducente", indicó.

Sebastián Domínguez coincidió en que se trata de una medida necesaria, aunque planteó que la incertidumbre de la situación económica puede llevar al Gobierno a llevar a cabo otro plan de regularización de deudas para meses posteriores. Además, enfatizó el plazo de gracia que contempla la iniciativa antes del primera cuota y remarcó que no debería requerir un pago a cuenta.

"El plazo para la primera cuota también es positivo, porque las empresas podrían entrar hasta el 31 de agosto pero seguramente muchas no tendrán cómo pagar inmediatamente, así que los meses de gracia son positivos. También sería importante que no se exija pago a cuenta y que se otorgue la posibilidad de hasta 120 cuotas", señaló.

Domínguez propuso que la moratoria contemple una condonación total de intereses de las deudas tributarias generadas desde el comienzo del confinamiento. "No deberían aplicarse los límites de condonación de intereses que tiene la moratoria actual y todos los vencimientos del 1° de marzo en adelante deberían eximirse los intereses completamente", dijo.

Ezequiel Passarelli, por su parte, consideró que, si bien la iniciativa es positiva, una buena parte de los contribuyentes puede prever que puede haber más moratorias en el futuro que incluya futuros siguientes que lleve a muchos a especular la conveniencia de ingresar o de no pagar y esperar.

"Nadie puede estar en contra de la moratoria, y menos en este momento, aunque tengo la sensación que no fue tan celebrada como lo fueron otras porque lamentablemente la pandemia y sus efectos en la economía siguen y van a seguir. Creo que se celebra más ver que el Gobierno visibiliza los problemas para pagar de las empresas y las personas, que la moratoria en sí", dijo.

Sasovsky señaló que la ampliación de la moratoria "va en contra de quienes cumplieron con mucho sacrificio con sus obligaciones". "Hay mucha especulación respecto a no pagar impuestos a la espera de una condonación. Ese es un razonamiento instalado y habla del nivel de falta de coherencia de nuestro sistema tributario que en una misma ley que crea impuestos condona a quienes no los pagan, parece ciencia ficción pero es la más dura realidad", indicó.

En ese sentido, Passarelli planteó la creación de un bono de crédito fiscal o alguna exención tributaria para aquellos contribuyentes que sí pagaron en estos meses para evitar que dejen de pagar a la espera de un nuevo plan de pagos.

"Otra buena señal de cara al futuro sería que la moratoria incluya algún premio para los que sí pagaron, como alguna exención en algún impuesto o un bono de crédito fiscal, para motivar a los que pueden pagar, para que sigan pagando. Sino, se motiva a no pagar. En Capital Federal, por ejemplo, se creó el Anticipo Tributario Extraordinario", ejemplificó.

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