Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Micheli quiere salir a la calle contra el veto y empuja a la CGT Moyano para que lo siga

El secretario general de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, afirmó ayer que mantiene conversaciones con el titular de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, para "salir a la calle" contra un eventual veto del presidente Mauricio Macri a la ley antidespidos que se aprobó esta madrugada, y no descartó convocar a un paro.
El gremialista remarcó que la reacción de su central ante el presunto veto va a ser que se cumpla lo que se dijo el 29 de abril en la marcha gremial que encabezaron cuatro de las cinco centrales obreras, por lo que remarcó que "debería concretarse un paro nacional".
Sin embargo, el dirigente sindical manifestó que "el Presidente podría apelar al sentido común y pensar que la mayoría de la población está a favor de esta ley" de Emergencia Ocupacional que se sancionó ayer en la Cámara de Diputados.
Micheli indicó que "las cinco centrales estamos maduramente dejando diferencias de lado para defender esta ley", y agregó que "no se puede explicar a la gente, después de un acto como el del 29 de abril, que no vamos a hacer nada".
"¿Qué hay que hacer, una misa de protesta? Después de una movilización de esa fuerza no queda otra que hacer un protesta nacional, y para mí es un paro", sentenció.
El dirigente afirmó que si Macri veta la Emergencia Ocupacional las dos CTA "vamos a hacer jornadas de lucha y si da para un paro, vamos a hacer un paro y esperemos que el resto de las centrales se sumen".
En este sentido, repasó que los cinco paros contra el gobierno de Cristina Fernández fueron impulsados por su central "y después Moyano se sumó", por lo que concluyó que "la CGT tiene otros tiempos" para madurar las medidas de fuerza contra las leyes oficialistas.