Mauricio y Francisco, a solas y con agenda abierta

Por Román Lejtman, enviado especial a Roma 

La lucha contra el narcotráfico, pobreza cero y unir a los argentinos es la respuesta que esgrime Mauricio Macri cuando debe explicitar el soporte programático de su mandato presidencial. La paz mundial, el fin de las injusticias sociales y el castigo a los corruptos enumera Francisco cada vez que le preguntan sobre los sueños que persigue en la tierra. A solas, en la intimidad del Vaticano, el Presidente y el Papa podrán comprobar que estas coincidencias políticas sirven para atenuar las diferencias del pasado y construir una agenda común que beneficie a la Argentina y consolide su reingreso en la arena internacional.

Está previsto que Macri dialogue con Francisco durante cuarenta minutos, y después se permita el ingreso de Juliana Awada, que aguardara en una sala especial prevista para la Primera Dama. A continuación, se abrirán las puertas de la Biblioteca Vaticana y el Papa recibirá al resto de la comitiva argentina. Habrá una foto oficial, intercambio de regalos, y un momento de distensión que protagonizara la delegación junto a Francisco.

Macri sabe de la dedicación del Papa respecto a los refugiados sirios que abandonaron su tierra por la guerra civil y las operaciones de ISIS. En este sentido, el presidente tiene previsto proponer que una parte de esos refugiados lleguen a la Argentina para iniciar una nueva vida al margen de la tragedia y el horror.

Francisco no desconoce que el Presidente argentino avaló las recomendaciones de la última cumbre del Cambio Climático en París, un asunto clave para el Vaticano y su concepto ecuménico del mundo como Casa Común. Por eso, la economía mundial y su impacto en el planeta será un tema que abordaran Mauricio y el Papa durante la reunión a puertas cerradas.

Tampoco se debe descartar que Macri y Francisco intercambien opiniones para avanzar en una hoja de ruta destinada a bajar los niveles de pobreza del país. Por simple buen gusto, es poco probable que recuerden las declaraciones de Cristina en la FAO asegurando que la pobreza argentina estaba más abajo que los niveles de indigencia de Alemania. Pero ambos jefes de Estado se comprometieron a reducir la pobreza, y el encuentro servirá para exhibir las coincidencias sobre una asignatura pendiente que la democracia aún no resolvió.

La corrupción también estará en la Cumbre del Vaticano. Macri y Francisco proponen públicamente establecer políticas efectivas para terminar con un mecanismo de rapiña política que beneficia a una casta y perjudica a la mayoría. En este escenario, ninguno de los dos podrá escapar de la realidad nacional: CFK fue citada a declaración indagatoria, y no se descarta que la expresidente deba nombrar a un equipo de abogados, si se contabilizan todas las causas abiertas y las investigaciones en curso que provocó sus ocho años en el poder.

A diferencia de las visitas oficiales que protagonizaban Néstor Kirchner y CFK, los periodistas no tuvimos ningún problema para hablar con los miembros de la delegación oficial. El matrimonio Kirchner establecía un corralito y los integrantes de su comitiva entraban por puertas laterales cargando bolsas de marcas exclusivas. En su hotel de Roma, Macri se mezcló entre los enviados especiales, mientras los gobernadores José Manuel Urtubey y Alfredo Cornejo tomaban distendidos café, y Marcos Peña sonría a cada argentino que pedía una foto de recuerdo.

Cambio de época.
 

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