Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

Massismo presentó proyecto propio de ley de Semillas

El presidente de la comisión de Agricultura de Diputados, Gilberto Alegre, presentó un proyecto tendiente a reemplazar la ley de Semillas, vigente desde 1973. La iniciativa del legislador del Frente Renovador (FR) contempla que el Instituto Nacional de Semillas (Inase) cree distintos registros para el comercio y la fiscalización, para los usuarios, para las variedades vegetales y para la propiedad de las variedades vegetales. También regula el denominado “uso propio” de las semillas y determina que los pequeños productores serán exceptuados del pago de regalías por las cimientes utilizadas.
La modificación del marco legal para las semillas es considerada clave por los actores de la cadena agroindustrial, así como por el Gobierno, sobre todo tras el conflicto aun sin resolución con la multinacional Monsanto, por el cobro de regalías por su soja Intacta.
Si bien el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, dijo este fin de semana que el anteproyecto oficial para reemplazar la ley de Semillas ya está terminado y que se presentará en los próximos días, la iniciativa de Alegre es la primera que ingresa al Congreso en este año legislativo. El proyecto del legislador massista entró a la Cámara el pasado viernes bajo el expediente número 3077/16. “Es necesario abrir el debate para tener un marco legal que impida conflictos como el que ocurrió (por Monsanto) y que se debió a la ausencia del Estado”, indicó Alegre a El Cronista, y agregó que la celeridad en el tratamiento “depende de la voluntad” del oficialismo.
El proyecto de Alegre fija un mínimo de 20 años el plazo de los derechos para las regalías y establece como máximo para el cobro 0,75% del valor del quintal por hectárea sembrada, que a valores actuales sería de u$s 11,5 para la soja y de u$s 7,2 para el trigo. Además, dota al Estado de la potestad de rescindir la regalía de una semilla “en caso de necesidad de declararla de interés público” y propone la creación de un fondo para la investigación en semillas creado con 18% del total de recaudado por el cobro de regalías.