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Marcos Peña: "No hay que pensar en una reforma, sino en una agenda de reformas"

El jefe de Gabinete fue el principal orador del segundo día de IDEA. Se mostró optimista con la elección y analizó la posibilidad de cambios en el sector laboral y en el ámbito electoral

Marcos Peña:

"Son los dos mejores alumnos de Durán Barba", planteó hace tiempo un funcionario de relieve del PRO, cuando todavía era una fuerza porteña, con escasa ascendencia en el resto del país. Y en el Coloquio IDEA se entendió el por qué de esa afirmación. Como María Eugenia Vidal hizo el miércoles, Marcos Peña convirtió lo que era una charla en un hábil discurso previo a una elección de medio término que puede dejar con buenas perspectivas hacia 2019 al actual gobierno de Cambiemos, y también con un fuerte margen de maniobra para tomar decisiones de fondo, en lo judicial y en lo legislativo, en el próximo año de mandato.

El jefe de Gabinete comenzó el diálogo con una referencia que sorprendió, en relación a la crisis de 2001. "Fue una potencial suerte para Argentina", sostuvo, y luego profundizó: "Lo que pasó entre 2001 y 2015 fue parte de la maduración de un proceso político que se fue armando con experiencias frustrantes de gestión, que sufrió una sociedad que veía los costos de una cultura autoritaria y carente de institucionalidad como la que llevó adelante el kirchnerismo".

Siguiendo esa línea, Peña remarcó además que "el pensamiento económico que predomina en el país es obsoleto, antiguo y perverso para una Argentina que necesita crecer". Hizo referencia además al "histórico boicot" del argentino "del enamoramiento del fracaso", a la "obsesión por analizar la coyuntura en función del pasado".

A los empresarios, les dijo: "Valoramos al empresariado como actor central de nuestro desarrollo económico. Nosotros queremos generar bienestar a través del empleo privado de calidad, y necesitamos para eso empresarios que se sientan reconocidos y apoyados por el Estado".

Luego se refirió a la posibilidad de llevar adelante reformas de parte del Ejecutivo, puntualmente consultado sobre cambios en el sector laboral y en lo tributario. "Es momento de pasar a reformas donde cada uno tiene que ceder un poco", aseguró, y señaló que de lo contrario "cada uno de los que tienen poder en la Argentina le tienen que decir a la gente en la cara que no vamos a ceder en nada para que esté mejor". El funcionario instó también a todos los sectores a "ser parte de las negociaciones, tanto sindicatos, como empresas y gremios".

Peña, aplaudido por los empresarios presentes como el día previo sucedió con Vidal, aseveró sobre los casos de corrupción que salpican al kirchnerismo. "Si el que está arriba tolera la corrupción será muy difícil que las instituciones políticas no hagan lo mismo", detalló.

Sin saber aún el índice de inflación que se confirmó por la tarde, del 1,9%, Peña se mostró optimista en relación al futuro de la economía, "que seguirá creciendo". También se hizo espacio para hablar de las próximas elecciones y del sistema de votación que, dijo, "es proteccionista y está hecho para que no haya alternancia, para que se dificulte la alternancia". En ese sentido, en el marco de la posible reforma política, resaltó: "No hay que pensar una reforma, hay que pensar una agenda de reformas".

Finalmente, en relación a las chances de Cambiemos de poder ganar los comicios venideros, contó: "Vemos a la gente con mucho entusiasmo, que esperemos se traslade a las urnas. Creemos que así sucederá".