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Mantener votos de 2015 y dividir al PJ: claves del PRO en la Provincia

Un análisis del escenario electoral muestra al oficialismo con chances de volver a imponerse en la estratégica Buenos Aires, aunque depende de lo que haga el PJ

Mantener votos de 2015 y dividir al PJ: claves del PRO en la Provincia

¿Cuánto cambió el escenario político argentino a un año de las últimas elecciones nacionales? Cuanto más se acerque la respuesta a esa pregunta a cero, más chances tendrán Cambiemos, el peronismo y el Frente Renovador de mantener estable la relación de fuerzas que hoy se plasma en el Congreso de la Nación; aunque con perspectivas positivas para el PRO dentro de la alianza oficialista, en desmedro de la UCR y la Coalición Cívica.

Así lo refleja un informe del Laboratorio de Políticas Públicas (LPP) que simuló cómo quedaría conformada la Cámara de Diputados si en octubre se repitiesen los resultados electorales de la primera vuelta de 2015.


El 22 de octubre, Cambiemos pondrá en juego 40 bancas en la Cámara baja; los peronistas, 42; y el Frente Renovador, 21. Además, bloques más pequeños como Progresistas y el Frente de Izquierda (FIT) arriesgarán 7 y 3 bancas, respectivamente. El resto de las 14 bancas en juego (para totalizar los 127 escaños que se renovarán este año en Diputados) corresponde a otros partidos o agrupaciones provinciales.

Todas las fuerzas políticas defenderán la elección de 2013, en la que el kirchnerismo perdió a manos de Sergio Massa en la provincia de Buenos Aires, aunque logró conservar una ajustadísima mayoría legislativa que le permitió gobernar sin mayores sobresaltos los dos años siguientes. En aquellos comicios de 2013, el macrismo había colado apenas tres candidatos en las listas bonaerenses del massismo, y ese será uno de los valores de referencia para medir el resultado de la próxima elección: si suma o resta sobre lo ya existente. Pensando en la Provincia, una vara tan baja le permitirá leer casi cualquier resultado como positivo.

Según el entrecruzamiento que hizo LPP, de terminar la elección con resultados similares a los de 2015, tanto Cambiemos como el peronismo y el massismo tendrían relativamente bajos riesgos de perder las bancas que ponen en juego.

En ese marco, señala el informe, "un dato interesante para observar es un posible cambio en la correlación de fuerzas al interior de Cambiemos: de las 40 bancas que renueva, 22 corresponden a la UCR, 13 al PRO, 3 a la Coalición Cívica y 2 a otros partidos; y todo indicaría que esa correlación se alteraría en favor del PRO, como en 2015".

Además, señala el LPP, en Buenos Aires, "los datos indican que si el peronismo se mantuviera unido tiene buenas chances de ganar". Mientras que el Frente Renovador podría perder "un tercio de las bancas que pone en juego".

Hay sin embargo un matiz a tener en cuenta, advierte el informe: "Se trata de elecciones legislativas en las que el electorado suele ser menos proclive a dejarse llevar por la polarización". Es decir que tal vez, por el carácter legislativo de los comicios, Sergio Massa podría salvarse de terminar hundido en la grieta.

Para quienes no aparece un panorama optimista es para Progresistas y el FIT. Los primeros, dice el informe, quedarían "al borde de la extinción"; mientras que el FIT sólo conseguiría renovar una de las tres bancas que pone en juego.