Mandato para Alberto: mejora de la economía y acuerdo duro con el FMI

La elección trasladó el optimismo al votante del Frente de Todos, que espera ver en un año buenos resultados en la gestión económica. Preocupa la inflación y se prevén negociaciones con China y América latina.

El triunfo de Alberto Fernández en primera vuelta de los comicios generales modificó el humor social de un electorado que traslada al presidente electo, el mandato que emitió en las urnas: la prioridad es mejorar la situación económica.

Así se desprende del resultado de la última entrega del Monitor del Humor Político y Social que D'Alessio IROL/Berensztein, en el que la preocupación por la economía, en particular la inflación, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y las negociaciones comerciales reflejan el cambio de signo en la opinión pública.

El estudio, efectuado en exclusiva para El Cronista a 1038 adultos de todo el país tras el paso por las urnas, muestra que si bien persiste el malestar general sobre la actualidad económica, las perspectivas sobre el futuro cambiaron en la sociedad según el sufragio que se volcó en la urna. Hoy, el optimismo forma parte de los votantes del futuro jefe de Estado, a tal punto que el 83% espera que dentro de un año la situación esté mejor. Por el contrario, 69% de quienes buscaron la reelección de Mauricio Macri creen que la crisis se agravará, mientras que la opinión se divide entre aquellos que optaron por una tercera opción presidencial: 53% espera que la economía empeore y 36% prevé una mejora.

Y aunque los problemas persisten, el inicio de la transición alentada por el propio gobierno nacional y la administración bonaerense logró bajar la tensión social. De hecho, la mitad de los entrevistados consideran que un traspaso ordenado es responsabilidad del Gobierno mientras que un 39% cree que debe ser un compromiso compartido de la gestión actual y la entrante.

Al respecto, el consultor Eduardo D'Alessio señaló que "la resolución de las elecciones y sus resultados logran un ambiente de distensión".

"Si bien, como era de esperarse solamente una parte de la población se mostró satisfecha con el triunfo de Alberto Fernández en la primera vuelta, lo importante es la sensación de alivio que se dio desde la noche misma del comicio al plantearse el diálogo para la mañana siguiente", indicó D'Alessio y agregó que "aunque la grieta sigue subsistiendo, el alejamiento del fantasma de una posible tumultuosa transición ha llevado tranquilidad a la población, que se manifiesta en la estabilidad de los mercados".

83% de los votantes de Alberto espera que dentro de un año la economía esté mejor

Esa grieta es la que se aprecia a la hora de analizar la relación con el FMI. Para dos de cada tres entrevistados que eligieron a Fernández, el acuerdo debe ser duro pero respetuoso. De la misma forma se manifestó 52% de los votantes de terceras fuerzas, mientras que 60% de quienes acompañaron a Juntos por el Cambio consideran que tiene que haber un arreglo amigable.

También la diferencia es notoria cuando se plantea con qué país o región debería establecer acuerdos comerciales el próximo gobierno.

Antes de conocerse el contacto entre el presidente electo y Donald Trump, así como el viaje de Fernández a México para reunirse con el mandatario Andrés López Obrador, los electores del actual oficialismo se inclinaron, principalmente, por Estados Unidos (57%) a la hora de pensar en un acuerdo ideal. También quienes apoyaron a terceras fuerzas, aunque en menor medida (37%). Mientras que entre los simpatizantes del Frente de Todos, la opciones preferidas eran América Latina (30%) y China (24%). No obstante hubo unanimidad en el pensamiento respecto de el gigante asiático y los países latinoamericanos serán los elegidos por el futuro gobierno para avanzar con negociaciones, por encima de EE.UU., Europa, Rusia y las naciones del sudeste asiático.

Pero más allá de ello, las distancias se observan en las expectativas sobre la administración albertista. Aún sin conocer qué dirigentes integrarán el equipo ministerial, para casi la totalidad de quienes llevaron a Fernández al sillón de Rivadavia, su gobierno será mejor en lo político y en lo económico (96%), mientras que para tres de cada cuatro encuestados que eligieron a Macri, la próxima gestión será peor en ambos sentidos.

En la lista de problemas a atender de manera prioritaria para la sociedad, se mantiene primera la inflación (93%), seguida por la incertidumbre económica (75%) -ambas con guarismos similares en las tres franjas de votantes en que se divide el informe-, la inseguridad (51%), no ver propuestas realizables para lograr el crecimiento económico (40%), que queden sin castigar los actos de corrupción del gobierno anterior (38%) -segundo tema más elegido por el votante de Macri-, la dificultad para pagar créditos o tarjetas (38%), temor a perder el empleo (36%) -tercer tema más señalado por el elector de Fernández-, otorgamiento de subsidios a quienes no lo merecen (33%), posible corrupción del gobierno actual (33%) y corrupción del gobierno anterior (32%).

De la solución que se brinde a esas preocupaciones dependerá si se mantiene el humor del 94% de quienes optaron por la boleta del candidato ganador y hoy se dice sentir más tranquilo, como también el de tres cada cuatro encuestados que pretendían la continuidad del mandatario en funciones y ahora se manifiestan más intranquilos. Inclusive el del resto de la población, que muestra sentimientos encontrados (39% más tranquilo y 32% más intranquilo).

El recambio aún no se dio pero las demandas de la sociedad están planteadas. El tiempo de Fernández ya comenzó.

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